Rosario Azcutia, gerente asistencial de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud, clausuró una jornada en el Senado para insistir en una visión integrada de la prevención y en mejorar la comunicación con los pacientes.
La gerente asistencial de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud, Rosario Azcutia, acudió el pasado lunes 23 de marzo a la clausura de la jornada 'Prevención Cardiovascular: de la estrategia a la acción', organizada en el Senado.
El encuentro reunió a clínicos, asociaciones de pacientes y representantes parlamentarios para analizar los retos que tiene España en la prevención de enfermedades del corazón.
Azcutia dejó claro que este no es un tema para dejar en letra pequeña de un informe: hay que traducir las palabras en acciones palpables en los centros de salud de barrio y en la consulta diaria.
En su intervención, la responsable de Atención Primaria insistió en que la prevención debe ser integrada y no fragmentada. Tal como señaló, “la Atención Primaria tiene un papel trascendental en la prevención cardiovascular, porque es el nivel más cercano, accesible y continuo para promover hábitos de vida saludable, detectar precozmente el riesgo y acompañar al paciente a lo largo de todo el proceso asistencial”
Además, subrayó la necesidad de mejorar la comunicación con los pacientes y de reforzar su implicación en el cuidado de la salud.
El sistema sanitario, dijo, ya cuenta con una base sólida y con oportunidades claras para seguir reduciendo la morbimortalidad cardiovascular en la población, siempre que se traduzcan los planes en hechos.
La jornada, organizada por el Observatorio de Salud, reunió a representantes del ámbito clínico, asociaciones de pacientes y portavoces parlamentarios con un objetivo común: impulsar medidas concretas que permitan pasar de los marcos estratégicos a la implementación efectiva de políticas de prevención.
La intervención de Azcutia refuerza el compromiso de la organización con la promoción de hábitos saludables, la detección precoz y la continuidad asistencial.
Asimismo, resaltó el valor del trabajo diario de los profesionales de la Atención Primaria y su contribución esencial a la mejora de los resultados en salud de la población madrileña.
En el marco histórico de la sanidad española, la Atención Primaria ha sido tradicionalmente la puerta de entrada al sistema y el “filo” que mantiene unida a la sociedad en materia sanitaria.
A lo largo de las últimas décadas, diferentes gobiernos han puesto énfasis en que la prevención no sea un lema sino una tarea concertada entre médicos de familia, enfermería y otros profesionales.
En Madrid, esa visión se acompaña de esfuerzos para coordinar mejor entre atención primaria y hospitalaria, con iniciativas que buscan una detección más precoz de factores de riesgo y un manejo más eficiente de las personas con condiciones crónicas.
El objetivo de la jornada fue, precisamente, convertir acuerdos en medidas operativas que permitan a las consultas de primaria dedicar más tiempo a la educación para la salud, a la vigilancia de factores como la presión arterial, el colesterol y la diabetes, y a orientar a cada paciente sobre hábitos de vida que reducen el riesgo.
En resumidas cuentas, la idea central es hacer más con recursos existentes, reforzar la relación médico-paciente y, en última instancia, lograr que menos personas sufran complicaciones cardiovasculares.
Para muchos observadores, estos mensajes llegan en un momento en que la población demanda respuestas claras y una gestión eficiente de la sanidad pública.
Si las recomendaciones de la jornada se traducen en políticas reales, podría haber un cambio significativo en la calidad de vida de miles de ciudadanos, con beneficios tanto para las familias como para el conjunto del sistema sanitario público.