El Hospital Fundación Alcorcón acoge el primer curso para instructores de simulación clínica, pensado para médicos de Mali y Mauritania, dentro de la cooperación sanitaria de AECID-FCSAI. Los participantes trabajarán para formar a más profesionales en sus países y mejorar la seguridad del paciente.
El Hospital Universitario Fundación Alcorcón, un centro público de la Comunidad de Madrid, ha acogido el primer curso para instructores de simulación clínica, dirigido a médicos de Mali y Mauritania.
Esta iniciativa marca la primera vez que se celebra un curso de estas características dentro del marco de un programa de cooperación sanitaria entre la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Fundación Estatal, Salud, Infancia y Bienestar Social (FCSAI).
El objetivo es claro: enseñar a estos profesionales cómo formar a otros médicos en sus propios países mediante la simulación, una técnica educativa que reproduce de forma realista situaciones clínicas para aprender sin poner en riesgo a los pacientes.
El acto de apertura contó con la presencia del director gerente del hospital, el doctor Modoaldo Garrido, junto con la dirección y responsables de formación, investigación y cooperación de la institución.
Los cursos se desarrollaron a lo largo de tres jornadas intensas, en las que los asistentes trabajaron de forma colaborativa para dominar la metodología de la simulación clínica, incluyendo la dirección de escenarios y el posterior debriefing, es decir, la conversación de aprendizaje que permite extraer lecciones y mejorar.
En cuanto a la composición de laDelegación, la parte malienses estuvo integrada por 7 médicos: dos anestesistas, un médico de familia, un pediatra, una ginecóloga y dos figuras clave, entre ellas el director del centro de simulación, el doctor Joseph Kone, además de la decana de la Facultad de Medicina y Estomatología de la Universidad de Bamako, la doctora Mariam Sylla, también pediatra.
Por parte de Mauritania asistieron 5 médicos: dos anestesistas, dos cirujanos y un infectólogo, quien dirige el Centro de Simulación de la Universidad de Nuakchott, el doctor Sid Ahmed Soufiane.
Los formadores fueron 6 médicos españoles de distintas comunidades autónomas, todos ellos especialistas en anestesia, cuidados intensivos, cirugía y, en un caso, neurocirugía.
Entre ellos figura la directora técnica del Centro de Simulación IDEhA, la doctora Marta Bernardino, cuyo trabajo ha estado ligado durante años a proyectos docentes con África Occidental.
Ellos impartieron las sesiones y compartieron experiencias, en un formato práctico que alternó teoría y simulación sobre escenarios clínicos reales.
Durante las tres jornadas, los participantes practicaron con roles alternos la dirección de escenarios y la conducción del debriefing, un componente clave para que el aprendizaje sea eficaz.
Este enfoque permite que los médicos aprendan a manejar prácticas clínicas complejas y a comunicarse de forma efectiva con el equipo, un factor decisivo para la seguridad del paciente.
La idea es que, una vez concluido el curso en Alcorcón, los médicos de Mali y Mauritania regresen a sus países y allí mismo dirijan y desarrollen sus propias masterclases de simulación para formar a otros profesionales en los próximos meses.
De esta forma se garantiza la continuidad y la sostenibilidad del proyecto, algo que la cooperación internacional busca precisamente fomentar.
La simulación clínica se ha consolidado como una herramienta fundamental para la formación médica. En entornos controlados, sin pacientes reales, los equipos aprenden a reconocer, anticipar y gestionar situaciones de alta complejidad, reduciendo errores y aumentando la seguridad de la atención.
Este valor añadido no solo se traduce en una mejora de las habilidades técnicas, sino también en la capacidad de trabajar mejor en equipo, algo que impacta directamente en la calidad de la atención sanitaria.
El Centro IDEhA, ubicado en Alcorcón, lleva años colaborando con varios países africanos, especialmente con Mali y Mauritania, en el marco de los programas de cooperación de la AECID que buscan fortalecer los sistemas públicos de salud en los destinos.
Con esta primera edición para instructores, se busca ampliar el alcance de la formación para que más médicos de la región puedan recibir instrucción de alta calidad y, a su vez, convertir esas enseñanzas en nuevas oportunidades de capacitación en sus países.
En definitiva, se trata de un proyecto con mirada de futuro: formar a quienes enseñarán a otros y así reforzar, poco a poco, la salud pública en África occidental.