El Hospital Universitario 12 de Octubre realiza con cirugía robótica la reconstrucción de la vejiga de Álex, un niño de 7 años, en un caso pionero de urología pediátrica con el sistema Da Vinci. Un avance que refuerza la capacidad de la sanidad pública madrileña para enfrentar malformaciones congénitas complejas.

Madrid, 26 de marzo de 2026. En el Hospital Universitario 12 de Octubre, una de las grandes instituciones públicas de la Comunidad de Madrid, se ha vivido un hito en la urología pediátrica: se ha reconstruido la vejiga de Álex, un niño de 7 años, gracias a la cirugía robótica.

Es la primera vez que este centro utiliza el sistema Da Vinci para corregir una extrofia vesical en un menor de edad de tan corta edad. El equipo de Cirugía Pediátrica, dentro de la sección de Urología Infantil, ha llevado a cabo la intervención con éxito, que se enmarca en la constante búsqueda de tecnología avanzada para tratar patologías poco frecuentes desde la sanidad pública.

La extrofia vesical es una malformación congénita muy poco habitual. En concreto, afecta aproximadamente a entre 1 de cada 30.000 a 40.000 recién nacidos. Además de las repercusiones técnicas en la vejiga, con frecuencia conlleva importantes consecuencias médicas y emocionales para el niño y su familia.

Por eso, que un hospital público de referencia cuente con un equipo especializado para estas condiciones es un indicio claro de la capacidad de la sanidad madrileña para brindar atención integral.

Álex nació con la vejiga fuera del abdomen, y la extrofia vesical puede afectar no solo a la función urinaria sino también a la calidad de vida y al día a día familiar.

En el 12 de Octubre se ha consolidado como un Centro, Servicio y Unidades de Referencia CSUR para el tratamiento de esta enfermedad, gracias a un enfoque multidisciplinar que reúne, entre otros, a urólogos pediátricos, anestesistas y enfermería.

Este modelo facilita una atención coordinada, desde el diagnóstico y la planificación quirúrgica hasta el seguimiento a largo plazo.

La intervención ha consistido en una ampliación de la vejiga y la creación de un mecanismo diseñado para mejorar la continencia urinaria del menor.

La cirugía robótica ha sido clave en este proceso. El sistema Da Vinci proporciona una visión muy amplia y una precisión milimétrica en un campo operatorio pequeño, lo que permite trabajar con mayor detalle en estructuras anatómicas diminutas.

Además, la cirugía robótica suele asociar menor invasividad, lo que puede traducirse en menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida para niños, facilitando a la familia la vuelta a la vida cotidiana más pronto.

Detrás de este avance hay una experiencia consolidada en el área. La sección de Urología Infantil acumula una amplia trayectoria en cirugía robótica pediátrica, con un total de 54 intervenciones (quirofurnes y técnicas asociadas) hasta la fecha.

En 2025 ya se logró intervenir a un paciente con la menor edad y peso tratados con esta técnica en ese servicio, lo que evidencia una curva de aprendizaje y un compromiso claro con las innovaciones tecnológicas para casos complejos.

Álex evoluciona favorablemente tras la intervención y continúa bajo supervisión del equipo multidisciplinar. Su caso refleja, además, el tipo de resultados que se persiguen en la sanidad pública: atención personalizada, empleo de tecnología de vanguardia y un enfoque integral que acompaña a las familias en un proceso que, por lo general, es emocional y demandante.

Este logro refuerza el compromiso de la Comunidad de Madrid con incorporar las últimas innovaciones tecnológicas al servicio de pacientes con enfermedades poco frecuentes pero de gran impacto social.

La experiencia del 12 de Octubre, centro de referencia para extrofia vesical, sirve de ejemplo de que la sanidad pública puede combinar tradición y excelencia tecnológica para mejorar la vida de los más pequeños y sus familias.