Un análisis umbrella basado en nueve revisiones y 40 estudios sugiere que la evidencia actual es insuficiente para establecer una relación causal entre el uso de paracetamol durante el embarazo y TEA o TDAH en la descendencia.
Madrid, 6 de marzo de 2026. Un análisis de síntesis de revisiones sistemáticas publicado en BMJ, liderado por el Hospital Universitario Ramón y Cajal y la Universidad de Liverpool, evalúa la relación entre el uso materno de paracetamol durante el embarazo y el riesgo de autismo y TDAH en la descendencia.
El estudio describe una revisión umbrella que resume nueve revisiones sistemáticas basadas en 40 estudios observacionales, y en cuatro de ellas se incluye un meta análisis.
Los autores destacan que la calidad de la evidencia es baja en dos revisiones y críticamente baja en siete, lo que obliga a interpretar cualquiera de las asociaciones con cautela.
Además señalan que la mayor parte de las revisiones informan de una posible asociación entre la ingesta de paracetamol durante la gestación y TEA o TDAH, pero siete de las nueve recomendaciones aconsejan cautela por el riesgo de sesgo y por confusiones no medibles como la genética compartida o el entorno familiar.
Los estudios con mejores métodos de ajuste de estos factores muestran que la asociación puede desaparecer o reducirse significativamente. El equipo investigador concluye que, en conjunto, la base de evidencia actual es insuficiente y de calidad baja para vincular de forma robusta la exposición intrauterina al paracetamol con el autismo y el TDAH en la infancia.
Supuestamente estas conclusiones podrían influir en futuras guías clínicas sobre el uso de paracetamol en el embarazo, aunque los autores advierten que no debe interpretarse como prueba de causalidad.
Presuntamente, si se dispusiera de datos más homogéneos y mejor ajustados, la relación podría aclararse.
Históricamente el paracetamol se ha considerado un analgésico de elección en el embarazo, y su uso se ha visto como relativamente seguro; no obstante, este análisis de revisiones subraya la complejidad de las evidencias observacionales y la necesidad de estudios prospectivos y mejor diseñados para clarificar posibles efectos en el neurodesarrollo.
En cuanto a costos, el informe no cita precios de medicamentos ni de pruebas en euros, por lo que no hay conversiones que realizar.
En resumen, el trabajo aporta una visión sobria y prudente: la relación entre paracetamol durante el embarazo y TEA o TDAH no está establecida con certeza, y la comunidad científica debe esperar pruebas más sólidas antes de cambiar recomendaciones.
Estas conclusiones se publican en un momento de creciente interés por entender el neurodesarrollo y los factores prenatales que pueden influir en él, en un contexto de debate público sobre seguridad y responsabilidad en tratamientos para la gestación.