Investigadores de siete países analizan 189 casos para entender la progresión de TWNK, un gen implicado en una enfermedad mitocondrial poco frecuente que afecta principalmente a músculos y sistema nervioso.
Un amplio estudio internacional, en el que participa el Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid, arroja nueva luz sobre los trastornos relacionados con el gen TWNK, una enfermedad mitocondrial rara que afecta principalmente a los músculos y al sistema nervioso.
Los resultados muestran que, en la mayoría de los casos con inicio en la edad adulta, la enfermedad progresa lentamente y puede asociarse a una esperanza de vida cercana a la normal.
El trabajo, publicado en la revista Neurology, analizó los datos clínicos y genéticos de 189 pacientes de siete países de Europa y Estados Unidos.
Se trata del mayor estudio realizado hasta la fecha sobre esta enfermedad, gracias a la colaboración de centros especializados agrupados en un consorcio internacional.
Las alteraciones en TWNK están causadas por alteraciones en un gen esencial para el funcionamiento de las mitocondrias, responsables de producir la energía necesaria para las células.
Aunque tradicionalmente se han considerado enfermedades graves y muy variables, este estudio demuestra que la forma más común, que comienza en la edad adulta, suele evolucionar de manera lenta.
Según este trabajo, la mayoría de los pacientes empieza con problemas oculares, como caída de los párpados y dificultad para mover los ojos, pero con el paso de los años pueden aparecer otros síntomas como debilidad muscular lentamente progresiva; pérdida de audición; trastornos del movimiento, como parkinsonismo, o afectación de otros órganos en fases más avanzadas.
Los casos más graves suelen aparecer en la infancia y son mucho menos frecuentes.
Además, los investigadores identificaron numerosas variantes genéticas del gen TWNK, incluidas algunas no descritas previamente, un hallazgo que contribuye a afinar la interpretación genética y a comprender mejor por qué la enfermedad se manifiesta de formas tan distintas entre los pacientes.
Según los autores, estos resultados son especialmente relevantes para mejorar el diagnóstico, el seguimiento clínico y el asesoramiento a pacientes y familias, así como para preparar futuros ensayos clínicos.
El estudio subraya también la importancia de la colaboración internacional para avanzar en el conocimiento de las enfermedades raras. Una de las coautoras, la neuróloga Cristina Domínguez, explica que “\"La colaboración internacional es clave para avanzar en el conocimiento de las enfermedades poco frecuentes.
Unir esfuerzos entre centros y países nos permite reunir datos suficientes, entender mejor la evolución y la diversidad clínica y sentar las bases para identificar nuevos tratamientos\".
Este enfoque cooperativo es esencial para transformar la investigación en oportunidades reales de mejora para los pacientes.
Los trastornos relacionados con TWNK son extremadamente raros y no existen estimaciones globales precisas de cuántas personas los padecen en el mundo o en España.
Forman parte de las enfermedades mitocondriales, que en conjunto tienen una prevalencia baja (unos 5-15 por 100.000 habitantes en algunos estudios), y muchos casos probablemente permanecen sin diagnosticar.
Históricamente, la investigación sobre TWNK ha avanzado gracias a la colaboración entre neurólogos, genetistas y especialistas en mitocondrias, apoyada por tecnologías de secuenciación de última generación que permiten identificar variantes que explican la heterogeneidad clínica.
Presuntamente, estos hallazgos podrían facilitar el desarrollo de enfoques más precisos de diagnóstico y, en el futuro, ensayos clínicos dirigidos a mejorar la función mitocondrial en pacientes con TWNK.