La jornada organizada por el IRSST de la Comunidad de Madrid reunió a autoridades, mutuas, empresas y especialistas para analizar el absentismo laboral y proponer herramientas para gestionarlo y facilitar reintegraciones seguras.
La jornada, organizada por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) de la Comunidad de Madrid, reunió a representantes institucionales, mutuas, empresas y especialistas en salud laboral para formar un foro técnico y plural.
Be On colaboró en la organización y la convocatoria logró completar aforo, consolidando este encuentro como un referente para entender qué está pasando con el absentismo y qué medidas funcionan para reducirlo.
La apertura institucional corrió a cargo de Macamen Tejera, viceconsejera de Economía y Empleo de la Comunidad de Madrid, quien enfatizó la necesidad de abordar el absentismo con una mirada amplia que cubra salud, condiciones de trabajo y rendimiento sin perder de vista la responsabilidad de las empresas.
La primera mesa, titulada La realidad del absentismo hoy: análisis cuantitativo y perspectivas, fue moderada por Antonio Vega, gerente de Seguridad, Salud y Bienestar en ALSEA.
En ella participaron Antonio Cirujano (FREMAP), José María Grande (UMIVALE Activa) y Natalia Fernández (Fraternidad-Muprespa). Presentaron un retrato detallado de la situación actual y las tendencias que marcarán la incidencia del absentismo en los próximos años, con datos que permiten a las empresas anticiparse y adaptar sus estrategias de gestión de personas.
A continuación se enfocaron las palancas que pueden activarse desde Recursos Humanos, la negociación colectiva, la cultura organizativa y el bienestar para gestionar el absentismo de manera eficaz.
Esta sesión fue moderada por Martha Pulido, secretaria general del IRSST, y contó con la participación de José Antonio Gallardo (PreZero), Olga Merino (Avanta) e Iván Darío Varela (Carrefour).
Pulido destacó, entre otros aspectos, el papel del IRSST en ergonomía, la intervención en riesgos psicosociales y la formación dirigida a médicos de atención primaria en materia de medicina del trabajo.
Posteriormente, Affor Health y la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, representadas por Anabel Fernández y Araceli López Guillén, abordaron la relación entre salud mental y trabajo, subrayando la importancia de medidas de reincorporación progresiva para garantizar un retorno seguro y adaptado a cada caso.
La última parte del encuentro reunió experiencias reales de gestión del absentismo en sectores diversos. Carlos Senz, Health and Safety Director en Meliá Hotels International, y Luis Iglesias, director del Área de Gestión de Absentismo en Quirón Prevención, explicaron cómo integrar la prevención y el seguimiento activo en la operativa diaria de grandes compañías, reforzando la idea de que el absentismo no es un problema aislado, sino una señal para mejorar procesos, condiciones y apoyo a los trabajadores.
El cierre técnico fue asumido por Vanessa Lázaro, directora corporativa de Seguridad y Salud del Grupo EULEN, quien sintetizó las principales conclusiones y reclamó un enfoque continuo de mejora.
A continuación, Marina Parra, gerente del IRSST, subrayó el papel del instituto como espacio de referencia para el pensamiento y el debate en seguridad y salud laboral.
Entre las ideas que se repiten históricamente en este tipo de foros, se señala que el absentismo no solo responde a cuestiones médicas: refleja también la cultura de la empresa, la organización del trabajo y la calidad de las condiciones laborales.
En España, este tema ha pasado de tratarse como un fallo individual a convertirse en un indicador clave de gestión empresarial y de políticas públicas orientadas a la prevención, la salud mental en el trabajo y la reincorporación progresiva.
Se espera que este Summit 2026 impulse nuevas prácticas basadas en datos, acompañamiento y coordinación entre empresas, mutuas y servicios de salud.
En resumen, el encuentro deja claro que para reducir la inasistencia es imprescindible combinar medición rigurosa, estrategias de RRHH y un entorno de trabajo que cuide la salud física y mental de las personas, con mecanismos de reincorporación gradual que eviten recaídas y faciliten el retorno al puesto de trabajo.