La Comunidad de Madrid renueva su presencia en la Representación Permanente ante la UE en Bruselas y apuesta por una mayor participación en iniciativas y fondos comunitarios hasta 2029.

La Comunidad de Madrid ha reforzado su presencia en la capital europea al renovar el convenio que regula su Oficina en Bruselas, ubicada en la sede de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea (REPER).

Este acuerdo garantiza que el servicio permanezca activo hasta 2029 y subraya la voluntad de la región de convertir su presencia en la capital comunitaria en un activo estratégico de desarrollo regional.

La Oficina en Bruselas desarrolla una labor amplia que va desde la organización de foros y reuniones hasta el seguimiento de encuentros institucionales y la prestación de información especializada y asesoramiento sobre iniciativas, instituciones y principales líneas de actuación de la Unión Europea de interés para el desarrollo de las políticas regionales.

En la práctica, esto se traduce en una atención coordinada a las consultas de las consejerías y de la Dirección General competente, la gestión de asuntos estratégicos y técnicos, la elaboración de documentación y la búsqueda de socios europeos.

También facilita la participación de entidades madrileñas en iniciativas financiadas con fondos comunitarios, lo que ayuda a traducir las ideas regionales en proyectos concretos de interés para ciudadanos, empresas e instituciones de la Comunidad.

El centro ha ido consolidándose como una pieza esencial para reforzar la presencia de Madrid en el entorno europeo y para identificar y seleccionar proyectos de interés comunitario.

Entre los ejemplos citados por la Administración regional figuran iniciativas como EDIH–Madrid Region (programa Digital Europe), Partnerships for Regional Innovation (PRI) y RIV-Circular (Horizon Europe) de la Comisión Europea, además de RegHub, una iniciativa del Comité Europeo de las Regiones.

Su presencia estable en Bruselas ha contribuido a dinamizar la proyección regional y a facilitar el acceso a la financiación comunitaria, ampliando las oportunidades para empresas, universidades y entidades públicas madrileñas.

En los últimos cuatro años, la Oficina ha llevado a cabo 5.874 actuaciones, un volumen que, según autoridades regionales, refleja el papel dinamizador de la representación regional en un entorno europeo cada vez más competitivo.

Estas actuaciones han abarcado desde gestiones administrativas y de coordinación con instituciones europeas hasta la promoción de proyectos y la intermediación para la participación en programas de financiación.

No obstante, algunas cifras que rodean la gestión de esta oficina se mueven en el terreno de las estimaciones y, como ocurre en buena medida con estructuras institucionales, pueden variar con la negociación de presupuestos y el calendario de convocatorias.

En este sentido, presuntamente, el presupuesto anual de la oficina podría situarse en torno a los 2,5 millones de euros, una cifra que, si bien no es oficial en sede pública, busca ilustrar el esfuerzo inversor que la regionalidad realiza para sostener una red de relaciones y proyectos en Bruselas.

También se ha señalado, supuestamente, que este gasto se justifica por la generación de impacto económico y social para la región, con efectos notables en la atracción de fondos y la participación de actores madrileños en iniciativas comunitarias.

La apuesta de la Comunidad de Madrid por la presencia en Bruselas se apoya, además, en la premisa de que el trabajo de la Oficina facilita un canal directo entre las políticas de la UE y las necesidades regionales.

La sede, desde el 1 de abril de 2018, funciona en Boulevard du Régent 52, y desde entonces ha sido testigo de un incremento gradual de la cooperación con sectores públicos y privados en la región.

En ese marco, la oficina ha trabajado para convertirse en un laboratorio de proyectos que conecten la innovación, la economía y la cohesión territorial.

En clave histórica, la iniciativa que hoy se renueva se inscribe en una dinámica de aproximación constante entre Madrid y las instituciones europeas.

Aunque los números y los nombres de los programas pueden cambiar, la esencia permanece: facilitar el acceso a fondos, facilitar la participación de entidades madrileñas y reforzar la voz de la región en el marco de las políticas de la UE.

Si la tendencia se mantiene, la oficina podría seguir desempeñando un papel decisivo en la captación de financiamiento y en la aparición de nuevas alianzas estratégicas que aporten valor a ciudadanos y empresas.