Un congreso internacional en Madrid reúne a 200 profesionales del sector para analizar la ganadería extensiva, la protección de pastos y el relevo generacional, con la colaboración de organismos europeos y otros actores.
En Madrid, hoy comienza y se prolongará hasta el sábado un congreso internacional sobre pastizales y pastoreo que reunirá a 200 profesionales del sector primario.
El objetivo es proteger esta práctica mediante la cooperación entre países y el intercambio de conocimientos sobre cómo gestionar mejor los recursos naturales que sustentan la ganadería extensiva.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha inaugurado el encuentro, que se celebra en el Instituto de la Ingeniería de España de la capital y forma parte del Año Internacional de los Pastizales y Pastores.
Durante las sesiones se tratarán asuntos clave: la ganadería extensiva y su papel en la conservación de los territorios rurales, la protección de los pastos y de los ecosistemas asociados, y también el relevo generacional: cómo incorporar a los jóvenes al sector sin perder la tradición.
También se debatirá la aplicación de nuevas tecnologías para la gestión ganadera, desde el monitoreo de recursos forrajeros hasta la mejora de la trazabilidad y la eficiencia en el manejo del ganado.
El Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) participa en la organización junto a la FAO, el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM) de Zaragoza, la Fundación Trashumancia y Naturaleza y la Alianza Global para los Pastizales y Pastores, así como a Red Eléctrica, Fundación Entretantos y Fundación Biodiversidad.
El encuentro culminará con una visita a la Casa de la Monta del IMIDRA, situada en Aranjuez, donde los asistentes podrán disfrutar de una exposición fotográfica, una muestra sobre útiles agrarios y representaciones musicales tradicionales.
Con estas actividades se pretende que los participantes conozcan mejor la ganadería extensiva de la Comunidad de Madrid y las aplicaciones modernas que ya se están usando en el sector.
La trashumancia, la práctica histórica de mover el ganado de un pasto a otro según las estaciones, está en marcha para ser declarada Bien de Interés Cultural del Patrimonio Inmaterial de la Comunidad de Madrid.
El Ejecutivo autonómico ya ha iniciado los trámites para este reconocimiento, que permitiría proteger una tradición que mantiene la biodiversidad y da soporte a numerosas comunidades rurales.
A día de hoy, la región cuenta con más de 4.200 kilómetros de vías pecuarias que vertebran municipios, pastos y paisajes, y que siguen jugando un papel clave, aunque cada vez menos utilizados.
Este impulso llega en un momento en que se insiste en que la trashumancia no es solo una costumbre pasada, sino una herramienta de gestión del territorio que puede contribuir a la resiliencia de las zonas rurales frente a retos como la desertificación, el cambio climático y la despoblación.
El congreso pretende, pues, unir a países y expertos para que las prácticas de ganadería sostenible se apliquen donde corresponda, aprovechando la experiencia histórica de la región y las innovaciones actuales.