La Comunidad de Madrid concluye la restauración de las lagunas Velilla y Soto de las Juntas, incluidas en Natura 2000, con una inversión de 33.100 €, para reparar daños de temporales y mejorar accesos y protección ambiental.
La Comunidad de Madrid ha concluido la restauración de dos humedales situados en el Parque Regional del Sureste, ambos incluidos en la Red Natura 2000, un marco europeo para la conservación de la biodiversidad.
Se trata de las lagunas de Velilla, en el municipio de Velilla de San Antonio, y de Soto de las Juntas, en la localidad de Rivas-Vaciamadrid. Estos trabajos, que forman parte de una estrategia regional de conservación y gestión de ecosistemas, buscan restablecer condiciones hidrológicas y de paisaje que se vieron alteradas por los temporales y las inundaciones de marzo de 2025.
En Velilla, las láminas de agua habían sufrido erosión y deterioro de las orillas, así como daños en la talanquera y en la cubierta del observatorio de aves, un punto de interés para los aficionados y observadores que acuden con frecuencia a estas zonas.
La intervención ha permitido reparar esas estructuras, reforzar la talanquera para evitar desplazamientos de tierras ante lluvias intensas y restituir la cubierta del observatorio, un recurso clave para la vigilancia y el estudio de la fauna acuática y aviar.
Además, se ha instalado un nuevo elemento lineal de protección que ayuda a contener la tierra ante crecidas.
Con respecto a Soto de las Juntas, se habían producido arrastres de gravilla y se había dañado el camino entre el río y la laguna, lo que dejó la ruta de acceso intransitable.
Las obras han incluido la adecuación del badén de entrada y la creación de un trazado nuevo de 80 metros de longitud y 2,5 metros de ancho para facilitar el acceso de personas y equipos de monitoreo, sin perturbar en exceso el hábitat.
Ambos espacios continúan albergando una notable riqueza de biodiversidad y forman parte de la Zona de Especial Conservación Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste de Madrid.
Además, Soto de las Juntas está integrada, a su vez, en la Zona de Especial Protección para las Aves Cortados y Cantiles de los Ríos Jarama y Manzanares.
La inversión destinada a estas actuaciones asciende a 33.100 euros, y las mejoras se han realizado bajo criterios de conservación y respeto al período de reproducción de las especies. En este sentido, todas las acciones se han llevado a cabo cuidando las crías y evitando impactos relevantes sobre la fauna local.
Históricamente, la cuenca del Sureste ha sido un mosaico de humedales que han desempeñado un papel clave en la configuración de las redes tróficas regionales y en la migración de aves acuáticas.
En años recientes, las administraciones han ido ampliando la vigilancia y las actuaciones de restauración para asegurar que estos ecosistemas sigan funcionando como refugios para fauna autóctona, al tiempo que ofrecen oportunidades de educación ambiental y recreación responsable.
Hoy, supuestamente estas intervenciones podrían contribuir a mejorar la resiliencia de los humedales ante futuros episodios de temporales y cambios climáticos, al consolidar cubiertas vegetales ribereñas y mantener la conectividad entre hábitats.
Presuntamente, la recuperación de estos ecosistemas podría facilitar la presencia de fauna y flora autóctonas a lo largo de las próximas temporadas, reforzando su función ecopedagógica y su valor como escenarios para la ciencia ciudadana.
Aunque aún no se han difundido servicios de seguimiento detallados, las primeras impresiones apuntan a un balance positivo en términos de estructura del paisaje y capacidad de amortiguación ante eventos hidrológicos extremos.
En resumen, la gestión de Velilla y Soto de las Juntas refuerza el compromiso de Madrid con la conservación de la biodiversidad y la protección de hábitats vulnerables dentro de Natura 2000, con beneficios palpables para las comunidades locales, el turismo de observación de aves y la calidad ambiental de la región.