La Comunidad de Madrid ha concedido más de 1.400 autorizaciones excepcionales para controlar conejos, jabalíes y palomas y así proteger cultivos y evitar incidentes en carretera. La noticia se sitúa en el marco de Cinegética 2026 y detalla acciones, cifras y el marco legal futuro.
La Comunidad de Madrid ha informado de que, durante la última temporada de caza, se han concedido más de 1.400 autorizaciones excepcionales para regular las poblaciones de especies silvestres y proteger los cultivos agrícolas. Esta medida, según las autoridades, permite actuar con rapidez ante la abundancia de ciertos animales que pueden causar daños a la agricultura y, en algunos casos, provocar accidentes de tráfico.
El objetivo no es eliminar la fauna, sino equilibrar su presencia para reducir riesgos para los agricultores y para la seguridad vial de las ciudades y las carreteras.
El anuncio lo hizo hoy el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, durante su visita a la XIII edición de Cinegética, la feria más relevante del sector en España y una de las más importantes de Europa, que se celebra en IFEMA desde hoy y hasta el domingo.
En el estand autonómico se expone la gestión de especies naturales en la región y el trabajo que se realiza en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
Allí también habrá degustaciones, una demostración de dibujos de fauna realizada por un especialista en arte en la naturaleza, una muestra de despiece y un cocinado de carne a cargo del chef Miguel Ángel Mateos.
Además, habrá dos charlas dirigidas a profesionales sobre el proceso de homologación de trofeos y su sistema de medición.
Las autorizaciones excepcionales concedidas por la Comunidad de Madrid han permitido actuar tanto en cotos como en terrenos libres de la región, incluyendo carreteras, vías férreas, instalaciones aeroportuarias, zonas urbanas y tierras de cultivo.
En concreto, la mayor parte de las capturas se ha producido entre conejos, especie que ha afectado de forma significativa a la labor de los agricultores: se estima que en 2025 se superaron el medio millón de ejemplares abatidos.
Le siguen las palomas, con unas 250.000 capturas, y el jabalí, con alrededor de 9.000 ejemplares retirados gracias a la emergencia cinegética temporal declarada el año anterior en diez comarcas y dos municipios madrileños. Este plan se mantendrá hasta 2030, con la finalidad de prevenir accidentes y reducir daños en cultivos e infraestructuras.
En menor medida, también se han autorizado capturas de corzos y ciervos mediante el refuerzo de cupos y controles fuera de temporada, así como el control de la urraca, debido a su abundancia y al perjuicio que genera a la fauna autóctona.
Por otra parte, la región cuenta actualmente con 575.000 hectáreas de terreno disponible para la práctica cinegética, que representan aproximadamente el 72% de la superficie total, y unos 1.000 kilómetros de tramos regulados en 29 ríos. Estos datos dan continuidad a la política de gestión de recursos naturales que la Comunidad viene desarrollando.
Novillo subrayó que la futura Ley de Caza y Pesca autonómica unificará en un único cuerpo legal los aspectos cinegéticos y piscícolas, así como las especies autorizadas, los periodos y las modalidades permitidas.
Según sus palabras, esta reforma dotará al sector de un marco jurídico moderno, sostenible y equilibrado, orientado a conservar los recursos naturales al tiempo que mantiene y respeta las tradiciones y necesidades de una actividad histórica para la región.
En consonancia con esa visión, la administración busca un equilibrio entre la protección de la biodiversidad y el impulso de actividades rurales y de ocio responsable que forman parte de la economía local, sin perder de vista la seguridad de la ciudadanía y la continuidad de la vida en el campo.