La Comunidad de Madrid ha declarado 2026 Año del Medio Ambiente e anunció un plan forestal de 160 millones de euros para proteger ecosistemas, impulsar la biodiversidad y reforzar la gestión sostenible de los recursos naturales.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó declarar 2026 como Año del Medio Ambiente y anunció un conjunto de iniciativas orientadas a la protección y mejora de los recursos naturales de la región.

La sesión, convocada de forma extraordinaria, se celebró en el Centro de Visitantes de Peñalara, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en Rascafría, el 25 de febrero de 2026.

Este anuncio llega en un momento en que la Administración subraya la necesidad de valorar el estado de conservación de los ecosistemas madrileños y la convivencia entre la población y una flora y fauna que, según datos oficiales, se mantiene en un trayecto de mejora continua.

La Comunidad de Madrid destaca que más del 49% de su superficie está protegida por distintas figuras de conservación y que existen enclaves de gran valor ecológico, como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y los parques regionales de la Cuenca Alta del Manzanares, del Sureste y del Curso Medio del Río Guadarrama, además de numerosos espacios periurbanos.

Los terrenos forestales ocupan el 55% del territorio, y la región señala avances en la recuperación de especies emblemáticas como el lince ibérico y el gato montés.

Asimismo, Madrid continúa liderando la Red Natura 2000 en España, con un porcentaje de superficie protegido significativamente superior a la media nacional y europea.

A ello se suman más de 20.000 hectáreas de embalses y humedales, ríos donde ha regresado la nutria europea y cielos que acogen cada año más rapaces y cigüeñas negras, como signos de equilibrio entre desarrollo y conservación.

En el marco de este Año del Medio Ambiente, la administración regional presentará el Plan de Impulso al Sector Forestal (Madrid Forestal), dotado con una inversión de 160 millones de euros para el periodo 2026-2030.

El plan contempla 44 medidas para la mejora y conservación del arbolado y la vegetación, así como para la prevención de incendios. Entre las líneas maestras figuran la rehabilitación de masas forestales, la promoción de la resiliencia de ecosistemas frente al cambio climático y la difusión de prácticas de gestión sostenible.

Entre las medidas previstas también destacan avances en la gestión educativa y de investigación: se creadrá la Red de Observatorios de Fauna Silvestre y se ampliará la red de Centros de Educación Ambiental, con la apertura de dos instalaciones nuevas en Arroyomolinos y Aranjuez.

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres Félix Rodríguez de la Fuente participará en proyectos internacionales para la protección de especies amenazadas.

Para reforzar la vigilancia y la protección del patrimonio natural, se incorporarán 91 nuevos efectivos al Cuerpo de Agentes Forestales. En el ámbito institucional, se programan hitos culturales y ambientales como la conmemoración del 175º aniversario de Canal de Isabel II y la primera edición de los Premios Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, prevista para finales de año.

Además, se cerrará el primer tramo del Arco Verde, el gran corredor ambiental impulsado desde 2019 para conectar parques regionales y espacios naturales, y se completará su recorrido hasta alcanzar los 262 kilómetros, con la incorporación del nuevo Arco Verde Universidad.

También se avanzará en la tercera edición del Cross y se celebrará el centenario del Camino Schmidt, una ruta de senderismo muy popular en la Sierra de Guadarrama.

El proyecto Life de la Unión Europea permitirá mejorar nueve humedales de la región; se proseguirá la recuperación ambiental de la laguna de Arganda y se creará el Premio Mujer Rural Santa María de la Cabeza, destinado a reconocer a las mujeres que viven y trabajan en municipios rurales.

Históricamente, la región ha reforzado su compromiso con la biodiversidad y la conservación de ecosistemas. El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, entre otros espacios, ha servido como referente de protección desde su creación en 2013, y la Red Natura 2000 ha consolidado a Madrid como una de las comunidades con mayor superficie protegida de España.

Supuestamente, estas inversiones y acciones podrían dinamizar el empleo verde y el turismo sostenible, además de fortalecer la capacidad de la región para responder frente a incendios y otros impactos ambientales.

Presuntamente, la consolidación de observatorios y redes de educación ambiental podría convertir a Madrid en un referente europeo en gestión integral de la biodiversidad.

En definitiva, el anuncio de 2026 como Año del Medio Ambiente y el lanzamiento del Plan Madrid Forestal buscan convertir a la Comunidad de Madrid en un laboratorio avanzado de conservación y desarrollo sostenible, con una visión de largo plazo que combine protección de ecosistemas, innovación tecnológica y participación ciudadana.