Reportaje sobre la labor del Código Crisis en el Hospital Universitario 12 de Octubre y su impacto en la atención a crisis epilépticas, con datos actualizados y contexto histórico.
Hoy, en el Día Internacional de la Epilepsia, el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid reafirma su posición como centro avanzado para la atención urgente de crisis epilépticas.
Entre noviembre de 2023 y el 9 de febrero de 2026, el protocolo Código Crisis ha activado 689 casos en este centro, de los cuales 221 han obtenido un diagnóstico de epilepsia.
Estos números, que se actualizan periódicamente, subrayan la complejidad y la necesidad de una respuesta coordinada ante eventos neurológicos graves.
Supuestamente, este volumen estratégico de activaciones lo sitúa entre los hospitales con mayor volumen de crisis epiléptica dentro de la red de la Comunidad de Madrid.
La red Code Crisis, de la que forma parte el 12 de Octubre, es un programa pionero en su enfoque de gestión de crisis. Coordina el traslado y la atención desde el entorno extrahospitalario, con la colaboración del SUMMA 112 y SAMUR-Protección Civil, hasta los servicios de Neurología de los hospitales receptores.
Este esquema facilita que los pacientes reciban atención especializada sin demoras, optimizando tiempos cruciales para la evolución de la crisis. La experiencia acumulada desde su implantación ha permitido reforzar la coordinación entre equipos de Urgencias, Neurología y Cuidados Intensivos, lo que redunda en diagnósticos más rápidos y decisiones terapéuticas más acertadas.
En el ámbito neurocientífico, el Servicio de Neurología del 12 de Octubre, integrado en el Instituto Clínico de Neurociencias, cuenta con una Unidad Especializada de Epilepsia y con un sistema de monitorización video-encefalograma en planta de hospitalización.
Este equipo de registro continuo del EEG durante las crisis ofrece una visión detallada del comportamiento cerebral y facilita la elección entre distintas opciones terapéuticas, que pueden ir desde ajustes farmacológicos hasta intervenciones quirúrgicas en casos de epilepsia refractaria.
Además, el hospital dispone de equipamiento avanzado, como resonancia magnética cerebral de alto campo y capacidades de videograbación EEG, que contribuyen a un diagnóstico más preciso y a una planificación terapéutica individualizada.
En cuanto a tratamiento, la mayor parte de las personas con epilepsia logran controlar las crisis gracias a una farmacoterapia bien ajustada y a un seguimiento clínico continuo.
No obstante, existen escenarios en los que la epilepsia no responde de forma adecuada a los fármacos, lo que exige un enfoque multidisciplinario y, en ocasiones, soluciones quirúrgicas o neurales complementarias.
El equipo de Epilepsia del 12 de Octubre se ocupa de evaluar estas opciones para cada paciente y coordinar la ruta de atención, con el objetivo de maximizar la seguridad y la calidad de vida.
Desde una perspectiva histórica, Madrid ha desarrollado progresos constantes en la atención de emergencias neurológicas. Presuntamente, la creación del Código Crisis respondió a la necesidad de homogeneizar respuestas ante crisis epilépticas y de reducir las lagunas en la atención.
Supuestamente, la experiencia acumulada en este hospital podría haber influido en la adopción de prácticas similares en otros centros de la región, contribuyendo así a un modelo de atención más eficiente.
Si bien estas afirmaciones necesitan una revisión institucional, el impacto práctico de la red Code Crisis ya se percibe en tiempos de respuesta y en la continuidad asistencial.
En resumen, el 12 de Octubre no solo maneja un volumen significativo de intervenciones por crisis epiléptica, sino que también se posiciona como motor de innovación y referencia en la atención integral de la epilepsia.
Con una combinación de diagnóstico avanzado, monitorización en tiempo real y opciones terapéuticas actualizadas, este hospital demuestra que es posible ofrecer respuestas rápidas y eficaces a un trastorno complejo que afecta a millones de personas en España y a sus familias.