La consejera Zarzalejo presenta un paquete de medidas para mejorar la atención individualizada y el rendimiento, incluyendo jornada partida, los dos primeros cursos de Secundaria en colegios públicos y límites al uso de dispositivos en Infantil y Primaria.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, anunció hoy un conjunto de medidas para reforzar la atención individualizada y mejorar el rendimiento de los alumnos.
Entre las claves del plan figuran la generalización de la jornada partida en los centros públicos, la implantación de los dos primeros cursos de Secundaria en colegios de titularidad pública y la limitación del uso individual de dispositivos digitales en Educación Infantil y Primaria en los centros sostenidos con fondos públicos.
Durante la clausura de la XI Jornada de Educación organizada por Madridiario, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, bajo el lema Bienestar, personalización e inclusión digital, Zarzalejo señaló que la transformación digital debe llegar a todos los estudiantes, sin importar sus capacidades, y que no puede dejar atrás a quienes requieren apoyos específicos.
Supuestamente estas medidas buscan equilibrar la presión por adoptar tecnología con la necesidad de conservar la calidad de la relación docente-alumno y la atención a las diferencias individuales.
Presuntamente la limitación del uso de pantallas en Educación Infantil y Primaria pretende reducir distracciones, favorecer la lectura en formato tradicional y promover la interacción cara a cara en las aulas, sin que esto signifique renunciar a las herramientas que pueden apoyar el aprendizaje.
Además, la consejera subrayó la importancia de que la transformación digital llegue de forma equitativa a todos los centros, con especial atención a alumnos que necesitan refuerzos o apoyo adicional.
En ese sentido, el plan contempla estrategias para la formación del profesorado y para facilitar puentes entre universidad, Formación Profesional y empresas, de modo que el aprendizaje tenga aplicaciones directas en el mundo laboral.
En el marco de este debate, la administración regional ha defendido que la modernización educativa no debe ir de la mano de una uniformidad rígida, sino de una personalización que reconozca ritmos, contextos y talentos diversos.
A lo largo de la última década, iniciativas piloto en distintos municipios de la región han mostrado que combinar contenidos presenciales con apoyos digitales puede mejorar la motivación de algunos estudiantes y reducir las tasas de abandono.
Los responsables políticos reconocen que el cambio cultural es tan relevante como la inversión en infraestructuras y equipos. Supuestamente, si se logra estabilizar estas prácticas durante el ciclo escolar 2026-2027, podría haber efectos positivos en indicadores de rendimiento y bienestar estudiantil, aunque reconocen que la evaluación de resultados requerirá tiempo y un seguimiento riguroso.
Con todo, la XI Jornada de Educación dejó claro que Madrid quiere situar la educación como prioridad, buscando un equilibrio entre bienestar, personalización e inclusión digital.
Los debates sostenidos entre docentes, familias y especialistas continuarán en próximas reuniones, mientras las aulas se adaptan a un marco de aprendizaje que pretende ser más humano y, a la vez, más conectado con las herramientas del siglo XXI.