La Comunidad de Madrid firma un acuerdo con patronales y sindicatos para financiar la jubilación parcial de docentes de la educación concertada mediante contratos de relevo, a partir del curso 2026/27, beneficiando a más de 500 docentes y facilitando la incorporación de nuevos profesionales.
La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid dio este jueves un paso decisivo para la educación concertada al firmar un acuerdo para financiar la jubilación parcial de sus docentes mediante contratos de relevo a partir del curso 2026/27.
La firma tuvo lugar en la sede de la Consejería y contó con la presencia de los representantes de Escuelas Católicas de Madrid-FERE, CECE Madrid, UCETAM y FACEPM, así como de los sindicatos FSIE, FEUSO, UGT y CCOO.
Este acto público, que formaliza una reivindicación histórica del colectivo, se enmarca en la voluntad de la región de modernizar la gestión de la plantilla educativa y de asegurar la continuidad de la enseñanza ante un envejecimiento de las aulas.
En concreto, la medida permite que los docentes de la red concertada puedan acogerse de forma voluntaria a una reducción de su jornada lectiva durante los dos años previos a la jubilación.
Durante ese periodo, los docentes beneficiarios reducirán su carga de trabajo de 25 horas semanales a siete, manteniendo el 100% de la cotización a la Seguridad Social.
Es decir, seguirán ingresando como si trabajaran a pleno rendimiento, pero con una menor presencia en el aula.
El contrato de relevo asociado a esta jubilación parcial facilitará la incorporación de nuevos docentes a los centros concertados madrileños, permitiendo así cubrir las plazas que quedan vacantes y garantizar la calidad educativa además de dar una oportunidad a jóvenes formándose en el ámbito docente.
En total, más de 500 profesionales verán beneficiada esta iniciativa, una cifra que subraya la dimensión de la medida y su importancia para el sistema educativo regional.
Históricamente, este tipo de acuerdos ha sido utilizado en distintos momentos y áreas en España para facilitar la sucesión generacional en la función pública y en la educación: la idea es combinar la experiencia de los docentes veteranos con la frescura y la demanda de nuevos perfiles, al tiempo que se mantiene la continuidad educativa.
En el caso de Madrid, la apuesta es clara: cuidar a quienes ya han construido su carrera docentes y abrir camino a quienes empiezan, con una herramienta que amortigua pérdidas de conocimiento y evita vacíos en las aulas.
Desde la Consejería subrayan que la medida se financia con fondos regionales y responde a una necesidad real detectada en el sector concertado: asegurar que los centros puedan planificar a medio plazo, mantener la estabilidad de sus plantillas y garantizar que los alumnos reciban una enseñanza de calidad sin interrupciones.
A la vez, se pretende que la jubilación parcial, asociada al relevo, contribuya a la reactivación de la contratación de nuevos docentes, un objetivo que espera traducirse en mejoras en las condiciones laborales y en la oferta formativa de los centros.
En resumen, este acuerdo marca un hito en la gestión del profesorado en la educación concertada madrileña: reconoce el derecho de los docentes a planificar su retirada con antelación, ofrece una vía ordenada para la sustitución por jóvenes docentes y, a la vez, garantiza que las familias y los alumnos no sufran cierres de aula ni recortes de calidad.
Con un peso destacado de las patronales y de las centrales sindicales, la iniciativa llega para quedarse y abrir el camino a futuras mejoras en el conjunto del sistema educativo de la región.