La Comunidad de Madrid propone ampliar la vigencia de los conciertos educativos de 10 a 14 años para favorecer a 350.000 alumnos en más de 550 centros públicos y concertados. La medida acompaña la reducción progresiva de ratios en todas las etapas hasta 2030-31 y podría afectar también a centros privados que imparten el primer ciclo de Infantil y Formación Profesional.

La Comunidad de Madrid está preparando un cambio importante en el marco de los conciertos educativos para las familias y los centros de la región. En concreto, el Gobierno regional quiere que la vigencia de los acuerdos actuales con centros sostenidos con fondos públicos pase de 10 años a 14 años.

¿Qué significa esto en la práctica? Que aproximadamente 350.000 alumnos que estudian en más de 550 centros podrían beneficiarse de una planificación más estable y de la continuidad en la oferta educativa que han elegido sus familias.

El proyecto de Decreto ya ha sido remitido al Consejo Escolar y, una vez pase por el Consejo de Gobierno, quedará fijado de forma oficial.

La intención es que la renovación de estos conciertos se ajuste a ese nuevo periodo de 14 años para que coincida con la implantación total de la reducción de ratios en las aulas.

Este es un objetivo que ya está en marcha: desde el curso 2022/23 se viene trabajando para bajar el número de alumnos por clase en distintas etapas, y en el curso actual ya se ha logrado reducir de 25 a 20 alumnos en todo el segundo ciclo de Educación Infantil y en 1º de Educación Primaria, y de 30 a 25 en 1º, 2º y 3º de Educación Secundaria.

La meta es completar esa reducción en todas las etapas en el curso 2030/31, de modo que las aulas sean más pequeñas y el aprendizaje tenga más atención individualizada.

Este ajuste no sólo afecta a los centros sostenidos con fondos públicos. La modificación también permitirá alargar la duración de los convenios para el sostenimiento con fondos públicos de centros privados que imparten el primer ciclo de Infantil y Formación Profesional, de modo que esas instituciones se integren en el nuevo marco de 14 años de vigencia en línea con el resto del sistema.

En esencia, se busca armonizar la duración de los acuerdos entre centros públicos y privados que acceden a financiación regional.

La medida se enmarca en un marco más amplio para garantizar la libertad de elección de las familias como uno de los pilares del sistema educativo regional.

En Madrid se considera que los padres deben poder decidir, entre una oferta de centros sostenidos con fondos públicos y otros que cumplen criterios públicos, cuál es la mejor opción para sus hijos.

Este principio de libre elección ha sido habitual en la gestión de concerts educativos en la región durante años, y ahora se pretende reforzar al tiempo que se garantiza mayor estabilidad y calidad educativa.

En términos históricos, la Comunidad de Madrid ha ido ajustando el sistema de conciertos para equilibrar oferta y calidad educativa, con la finalidad de que las familias dispongan de alternativas sin que ello implique desorganización para los centros ni incertidumbre para los docentes.

Con la bajada de ratios ya en marcha y la ampliación de la vigencia de los conciertos, el Ejecutivo regional busca que la planificación educativa a medio y largo plazo sea más predecible, facilitando inversiones en infraestructuras, contratación de personal y mejoras pedagógicas.

En definitiva, se trata de combinar mayor autonomía a las familias para elegir centro, con una gestión más estable de los recursos públicos y una mejora progresiva de las condiciones de aprendizaje para los alumnos de todas las etapas.