Una delegación del Ministerio de Educación de Corea del Sur llega a la Comunidad de Madrid para conocer el funcionamiento del sistema educativo regional y las recientes medidas destinadas a mejorar la calidad y la participación de las familias.
La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid recibió hoy a una delegación del Ministerio de Educación de Corea del Sur, con interés en conocer de primera mano el funcionamiento del sistema educativo madrileño y las recientes medidas impulsadas por el Gobierno regional para elevar la calidad educativa.
La visita refuerza una relación que ya mostró signos de cercanía en el marco de la cooperación internacional entre ambas regiones.
El consejero Emilio Viciana subrayó, en este encuentro, las buenas relaciones con Corea del Sur, que ya se manifestaron con la visita oficial de la presidenta Díaz Ayuso a la República de Corea en noviembre de 2024.
A lo largo de la sesión, se repasaron iniciativas que han generado interés entre las autoridades coreanas, entre ellas los esfuerzos para aumentar la implicación de las familias en la vida escolar y las estrategias para reforzar la protección de la infancia y la preadolescencia.
Entre las medidas analizadas se detuvo la atención en un decreto reciente que fija la jornada partida como criterio general en los centros públicos de Educación Infantil y Primaria, así como en Educación Especial.
La finalidad es, según los responsables regionales, mejorar el rendimiento académico, facilitar la conciliación familiar y ampliar la capacidad de elección de las familias a la hora de seleccionar centro educativo.
Asimismo, se informó que desde septiembre del año en curso, 49 colegios públicos han incorporado a su oferta educativa los dos primeros cursos de Secundaria.
Esta ampliación facilita a los alumnos que concluyen Primaria continuar dentro de su propio centro de proximidad antes de pasar a un instituto, una adaptación que, presuntamente, busca reducir interrupciones en la trayectoria educativa y favorecer la continuidad del alumnado.
El programa Patios Abiertos fue otro de los temas de interés: la iniciativa permite la apertura de patios y bibliotecas de los centros públicos en horario vespertino, para que tanto el alumnado como otros niños del barrio o del municipio puedan jugar, leer, hacer ejercicio al aire libre y pasar el tiempo en estas instalaciones de forma segura.
En este sentido, los visitantes coreanos pudieron conocer ejemplos prácticos de gestión de espacios educativos fuera del horario lectivo.
Durante su estancia en la región, la delegación del Ministerio de Educación de Corea del Sur se reunió con los miembros del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid y visitó el colegio público José Echegaray, donde mantuvo encuentros con la Asociación de Padres y con otros colectivos.
Estas visitas permiten deteriorar puentes entre sistemas y extraer buenas prácticas que podrían inspirar futuros intercambios.
Históricamente, Madrid ha insistido en políticas orientadas a reforzar la participación familiar y la protección de la infancia, línea que coincide con las prioridades declaradas por Corea del Sur en sus ámbitos educativos.
Supuestamente, la delegación podría valorar la posibilidad de adaptar algunas de estas prácticas a su propio marco educativo, especialmente en temas de participación comunitaria y convivencia escolar, si se llega a un acuerdo de cooperación.
Presuntamente, cualquier acuerdo de este tipo requeriría análisis y aprobaciones adicionales, y no se han aportado cifras de inversión en este primer encuentro.
Cabe señalar que no hay referencias en la información difundida a presupuestos o inversiones específicos para estos proyectos, por lo que, por ahora, no existen montos en euros que convertir.
No obstante, el intercambio de experiencias y la voluntad de cooperación bilateral quedan claros como objetivo de este encuentro, que podría abrir nuevas vías de aprendizaje mutuo entre Madrid y Corea del Sur en el ámbito educativo.