La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades anuncia una inversión de 8,5 millones de euros para estrenar 600 plazas de ESO en Torrejón de Ardoz, repartidas en nuevas instalaciones del instituto Juan Bautista Monegro, que ya acoge a 970 alumnos desde septiembre.

La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid ha anunciado una inversión de más de 8,5 millones de euros para estrenar 600 plazas de Educación Secundaria en Torrejón de Ardoz, una medida que se enmarca en la estrategia regional de ampliar la oferta educativa pública.

El anuncio lo realizó el consejero Emilio Viciana durante una visita al instituto Juan Bautista Monegro, donde se inspeccionaron las nuevas instalaciones que comenzaron a funcionar en este curso y que dan cobertura a un total de 970 estudiantes desde el pasado mes de septiembre.

Las obras, desarrolladas en el propio centro, han consistido en la creación de once aulas de ESO, ocho de Bachillerato, dos de desdoble para grupos reducidos, cuatro de apoyo, diez dedicadas a seminarios, además de espacios como biblioteca, gimnasio y una pista deportiva.

Este conjunto de mejoras responde a la demanda de escolarización de Torrejón de Ardoz y se suma a una oferta pública ya amplia que comprende seis escuelas infantiles, veinte colegios, ocho institutos, un centro público de Educación Especial, otro de Adultos y una Escuela Oficial de Idiomas.

Con estas actuaciones, la ciudad refuerza su parque educativo público y afianza un perfil escolar que ha ido creciendo en la última década. Históricamente, Torrejón de Ardoz ha visto aumentar la demanda de enseñanza pública a medida que la población local ha crecido, y estas novedades buscan consolidar una estructura educativa capaz de absorber picos de matrícula en los próximos cursos.

El propio titular de la Consejería ha subrayado que la inversión no solo mejora la oferta de secundaria, sino que facilita la planificación educativa para familias y docentes.

A nivel institucional, la ampliación de plazas llega en un momento en el que la región ecuentra un esfuerzo sostenido para modernizar infraestructuras y adaptar la red educativa a las necesidades demográficas.

Supuestamente, estas inversiones podrían reducir la saturación en centros cercanos y permitir una mejor distribución de alumnos entre etapas, lo que a su vez favorecería procesos de aprendizaje más fluidos y una atención más personalizada en grupos más reducidos.

Presuntamente, también podría haber efectos positivos en la creación de empleo indirecto asociado a la construcción y al mantenimiento de estas instalaciones, así como en la dinamización de la oferta educativa del municipio.

Por último, se recalca que la actuación se enmarca dentro de una visión a largo plazo del sistema educativo madrileño, orientada a fortalecer la red de centros públicos con capacidad para atender a la creciente demanda y a evolucionar hacia modelos educativos más integradores y modernos.

En Torrejón de Ardoz, la suma de estas nuevas plazas y de las infraestructuras complementarias se presenta como un pilar para sostener el crecimiento demográfico y garantizar una educación de calidad para las próximas generaciones.