La presidenta Isabel Díaz Ayuso presentó datos que sitúan a la Comunidad de Madrid como la economía más grande de España, con un avance sostenido en consumo, inversión y empleo durante 2025, respaldado por un marco fiscal y de innovación que continúa atrayendo inversiones.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reveló este martes los datos definitivos que delinean la trayectoria de la economía regional durante 2025.
Según la Contabilidad Regional, el producto interior bruto de la región creció un 3% con respecto al ejercicio anterior, afianzando a Madrid como la principal economía del país.
En términos absolutos, el PIB regional alcanzó los 336.489 millones de euros, y su peso siguió situando a la comunidad por encima del 19,8% del total nacional.
Ayuso presentó los datos en el marco del III Foro Económico organizado por The Objective y la Fundación Ortega-Marañón, donde detalló que el comportamiento de la demanda interna ha sido un motor clave.
El consumo avanzó un 3,1%, mientras que el gasto de los hogares creció un 3,3%. La inversión experimentó una subida notable del 6,3%, con un crecimiento del 6% en el segmento de vivienda y un 6,3% en inversiones no residenciales.
En conjunto, la demanda interna registró un crecimiento del 3,9%, apuntalando el dinamismo de la economía regional.
La ejecutiva regional subrayó que estas cifras se sostienen en un marco de gobernanza que, según su relato, ha permitido mantener la libertad económica, la estabilidad institucional y la seguridad jurídica, acompañadas de una fiscalidad que favorece a la inversión.
El PIB per cápita se situó en 44.749 euros, lo que representa un 37,1% por encima de la media española, y la inversión extranjera ha mostrado un notable repunte, con un incremento del 76,5% desde 2019, reflejo, presuntamente, de la confianza de inversores internacionales en la Comunidad de Madrid.
Entre los elementos que habrían contribuido a este desempeño, se destacan las 35 rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno regional desde 2019, con otras tres medidas aún pendientes de convalidación.
Entre ellas, figura una nueva reducción de medio punto en el IRPF; asimismo, se insiste en la eliminación de trabas burocráticas a través de iniciativas como la Ley de Mercado Abierto, que, supuestamente, habría acelerado procedimientos para empresas y proyectos.
La región se ha convertido, además, en un laboratorio de innovación y competitividad, con un fuerte impulso a la I+D y a la atracción de talento.
En el ámbito de investigación y desarrollo, Madrid se mantiene a la vanguardia: es la primera región de España en inversión en I+D y ocupa la posición destacada de segunda dentro de la Unión Europea en empleo de alta tecnología, con más de 304.000 profesionales vinculados a este sector. Este impulso tecnológico coincide con un crecimiento sólido en empleo, donde 2025 dejó un saldo de más de 108.000 nuevos puestos de trabajo, y la afiliación a la Seguridad Social mostró un avance que, según datos oficiales, superó a la de Cataluña a pesar de la menor población.
Además, la región registró un récord histórico de 28.348 nuevas empresas creadas durante el año.
El conjunto de cifras ha permitido a Madrid reforzar su narrativa como motor económico nacional, con un modelo de gestión que se fundamenta en libertades económicas, certezas institucionales y un entorno favorable para la innovación y los negocios.
Suppuesto que estos resultados se mantengan en los próximos años, la región podría consolidar su liderazgo en inversión, empleo y competitividad.
Supuestamente, estas tendencias podrían haber generado un efecto multiplicador en sectores clave como servicios avanzados, logística y tecnología, aumentando la resiliencia de la economía regional frente a shocks externos.
No obstante, ciertos analistas señalan que aún quedan desafíos por abordar, como la vivienda y la productividad en determinadas áreas, que podrían requerir ajustes presupuestarios y nuevas políticas públicas para sostener el ritmo de crecimiento a medio plazo.
En cualquier caso, la administración regional insiste en que el marco de políticas actuales está orientado a mantener la estabilidad, la inversión y la creación de empleo de calidad, factores que, según el propio gobierno, han permitido situar a Madrid como referente nacional en diversos indicadores económicos.