Dos exposiciones itinerantes acercan a los ciudadanos la trayectoria del Canal de Isabel II durante la celebración de su 175.º aniversario, con entrada gratuita y ruta por Las Rozas y más de 30 municipios de la región.
La Comunidad de Madrid propone acercar a la ciudadanía la historia del Canal de Isabel II a través de dos exposiciones itinerantes, gratuitas y para todos los públicos, enmarcadas en la celebración del 175 aniversario de la empresa pública y recogidas en la página oficial de la Comunidad.
El despliegue cultural, que aglutina un recorrido por más de una treintena de municipios, arranca este mes en Las Rozas de Madrid con una exposición denominada Un río vertical, ubicada en el Centro Cultural y Deportivo La Marazuela y abierta hasta el 22 de marzo, para posteriormente trasladarse a otros municipios de la región y continuar su itinerancia durante varias semanas.
La muestra Un río vertical está compuesta por 16 vitrinas en las que figuras de plastilina recrean momentos históricos de Canal a lo largo de su trayectoria, desde su fundación hasta los hitos más contemporáneos.
Cada escena se acompaña de textos divulgativos que facilitan la comprensión de los grandes hitos que han marcado la gestión del agua en la capital y su entorno.
En una de las piezas memorables aparece la referencia histórica a la inauguración de la traída de aguas a Madrid en 1858: la famosa frase que supuestamente pronunció el ministro de Gobernación, José Posada Herrera, a la reina Isabel II cuando contempló el chorro que brotó de la fuente de la calle San Bernardo: “Señora, hemos tenido la suerte de ver un río poniéndose de pie”.
Paralelamente, la segunda exposición, Impulsamos el futuro de Madrid, toma la forma de tótems de gran formato que se exhibirán al aire libre en 24 municipios de la región.
Esta muestra, consolidada por su propia amplitud, se presenta en dos sedes de forma simultánea para alcanzar a más público: Arganda del Rey, del 12 al 29 de marzo, en el Paseo de la Misericordia, y San Sebastián de los Reyes, del 13 al 29 de marzo, en la Plaza de la Constitución.
En ambos formatos se muestran imágenes que van desde las obras primigenias de Canal de Isabel II, como la presa de El Atazar, hasta infraestructuras señeras como los depósitos de Plaza de Castilla y Santa Engracia, junto con instantáneas que revelan la adopción de avances tecnológicos orientados al cuidado del medio ambiente, al uso del agua para generar energía y a la gestión integrada de este recurso.
Además de las piezas visuales, estas exposiciones aspiran a enriquecer la visita con datos y curiosidades que permitan a los asistentes entender la evolución de la empresa pública y su influencia en el desarrollo urbano de la Comunidad de Madrid.
En cuanto a la experiencia del visitante, la organización subraya que la entrada es gratuita y que el programa ofrece recursos didácticos para familias y escolares.
Contexto histórico y alcance: el Canal de Isabel II nació en el siglo XIX para abastecer de agua a una capital en crecimiento y, con el tiempo, se convirtió en una de las referencias más relevantes de la gestión hídrica en España.
La celebración del 175.º aniversario en 2026 se enmarca en un esfuerzo continuo por abrir estas historias al público. Aunque la programación oficial detalla los hitos y el itinerario, supuestamente algunas piezas pueden incorporar interpretaciones pedagógicas o reconstructivas para acercar mejor la memoria colectiva de la ciudad y su entorno a nuevas generaciones.
En cualquier caso, los datos y materiales presentados buscan situar al visitante frente a un relato vivo: una ciudad que ha crecido paralelamente al desarrollo de sus infraestructuras hídricas y a la innovación tecnológica.
En resumen, estas dos exposiciones itinerantes ofrecen una oportunidad singular para comprender cómo el Canal de Isabel II ha marcado siglos de vida urbana en Madrid, al tiempo que permiten a vecinos y turistas explorar de forma gratuita la historia, el paisaje y la ingeniería que han definido el rostro de la región.
La iniciativa, que acompaña la conmemoración del aniversario, no solo celebra un pasado, sino que invita a mirar hacia el futuro de la gestión del agua y del medio urbano con una mirada pedagógica y participativa.