Un equipo de IMDEA Energía desarrolla una red de MOFs basados en calcio y una molécula antifúngica que prolonga la vida de las uvas sin frío, con potencial para envases activos y menor desperdicio alimentario.

La Comunidad de Madrid ha obtenido un avance destacado en materia de conservación de alimentos gracias al trabajo de la Unidad de Materiales Porosos Avanzados del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Energía.

El equipo ha desarrollado un material innovador capaz de mantener las uvas frescas durante casi un mes sin necesidad de refrigeración, una mejora que podría tener efectos significativos en la logística de la cadena de frío y en la reducción del desperdicio alimentario.

En condiciones de temperatura ambiente y alta humedad, este material mantiene el aspecto, la firmeza y el color de la fruta, mientras que las uvas no tratadas muestran señales de deterioro en plazos mucho más cortos.

El corazón técnico del hallazgo son las redes metal-orgánicas, conocidas como MOFs, una familia de compuestos que ha ganado relevancia creciente en la ciencia de materiales.

En este caso, la combinación seleccionada utiliza calcio, un elemento abundante y biocompatible, junto a una molécula orgánica con propiedades antifúngicas.

El resultado es una estructura ordenada, estable y segura que actúa directamente sobre los hongos responsables del deterioro de la fruta. A diferencia de otros enfoques que dependen de la liberación de conservantes, el material actúa desde su superficie, gracias a la presencia de grupos ácidos con actividad antifúngica intrínseca.

Además, sostiene su estabilidad y bioseguridad, ya que no resulta tóxico para células humanas intestinales y pulmonares.

La relevancia de este avance se acentúa en un contexto global en el que se desperdicia cerca de un tercio de los alimentos producidos. Si se generalizara su uso, presuntamente podría reducir de forma significativa las pérdidas a lo largo de la cadena alimentaria y generar beneficios económicos para la industria y los consumidores.

Este desarrollo encaja con los esfuerzos por crear envases activos que prolonguen la vida útil de frutas y otros productos frescos, reduciendo la frecuencia de reposición y el desperdicio en puntos de venta y distribución.

Los responsables del estudio subrayan que la familia de MOFs, que ya ha sido objeto de numerosos trabajos de investigación en las dos últimas décadas, ofrece un marco prometedor para encapsular y gestionar de forma segura compuestos activos en recubrimientos y envoltorios.

De hecho, la obtención de este resultado coincide con un año en el que la comunidad científica ha puesto especial atención en este tipo de materiales y su aplicación a la conservación de alimentos.

En 2025, el Premio Nobel de Química reconoció avances relevantes en el campo de las MOFs, lo que añade un marco de legitimidad y visibilidad internacional a estas líneas de investigación.

Si estos hallazgos se confirman en pruebas a mayor escala y se optimizan los procesos de manufactura, podrían implementarse en embalajes activos para prolongar la vida útil de frutas y otros productos frescos.

A pesar de la necesidad de evaluaciones regulatorias y de seguridad adicionales, el equipo de IMDEA Energía mantiene una visión optimista sobre la posibilidad de que este tipo de envases reduzca pérdidas, mejore la seguridad alimentaria y aporte una alternativa sostenible frente a los métodos actuales.

Históricamente, la investigación en MOFs ha evolucionado con rapidez desde finales de los años noventa, cuando se iniciaron los primeros desarrollos para estructuras porosas y funcionales.

En este contexto, el resultado madrileño se inscribe en una trayectoria que ha llevado a la comunidad científica a explorar aplicaciones cada vez más prácticas en sectores como la alimentación, la salud y la protección de cultivos.

Aunque aún quedan pasos por dar antes de una adopción comercial generalizada, el avance ofrece una ventana clara sobre las posibles transformaciones en la forma en que conservamos y consumimos productos frescos en los próximos años.