Un simposio híbrido en Madrid reúne a profesionales, familiares y estudiantes para debatir las fases de la enfermedad y la planificación de cuidados centrados en la persona, con resultados de formación para el personal y las familias.
La Comunidad de Madrid organizó el 16 de abril un simposio híbrido titulado Transiciones en la enfermedad de Alzheimer y planificación de los cuidados en las distintas etapas de evolución, celebrado en el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía.
El objetivo era desglosar las diferentes fases de la enfermedad para poder planificar cuidados centrados en la persona, respetando sus preferencias y necesidades.
El encuentro reunió a cerca de 100 asistentes en formato presencial y alrededor de 200 participaron online, una muestra de que un evento de estas características funciona tanto en salas como a través de internet.
Este simposio forma parte de una de las líneas de trabajo clave de la escuela de cuidados de larga duración para personas mayores de la Comunidad de Madrid, que busca abrir espacios de reflexión, intercambio y análisis sobre los temas que más interesan a profesionales, familiares y pacientes.
Entre los participantes hubo familias, profesionales y estudiantes, con predominio de perfiles vinculados a TCAES y gerocultoras, pero también psicólogas, terapeutas ocupacionales, enfermeras, directores y médicos.
En su mayoría, las personas asistentes eran mujeres, algo habitual en el ámbito de los cuidados a largo plazo.
Lo destacable del encuentro fue la posibilidad de abordar en un mismo espacio las distintas fases de la enfermedad y sus implicaciones, tanto para la planificación de los cuidados como para el impacto emocional en la persona afectada, la familia y los profesionales.
Se habló, de una forma práctica, de cómo tomar decisiones en cada transición y de la necesidad de una planificación anticipada que permita contar con un marco claro cuando la situación se agrava.
Además, la jornada contó con ponentes de distintas profesiones —desde neurología y psiquiatría hasta terapia ocupacional, enfermería, psicología y aspectos jurídicos— para aportar una visión multidisciplinar que ayude a profundizar en cada uno de los ámbitos que toca esta enfermedad tan compleja.
Durante su intervención, Miriam Eimil Ortiz, neuróloga del Hospital Universitario de Torrejón, subrayó que la planificación de los cuidados por parte de los profesionales debe funcionar como una barandilla que facilite la subida de la “escalera de las transiciones” para pacientes y familias.
En su visión, una guía de cuidados bien trabajada evita sorpresas y ofrece seguridad ante decisiones difíciles, algo clave para las personas mayores y sus allegados.
La escuela de cuidados de larga duración para personas mayores de la Comunidad de Madrid, gestionada actualmente por el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía, presentó datos de ejecución correspondientes al año 2025: impartió 113 acciones formativas (57 cursos, 2 seminarios, 1 congreso internacional, 35 talleres, 16 charlas y 2 simposios) con un total de 467 horas de formación.
En total, se formaron 5.191 alumnos (3.895 profesionales y estudiantes, y 1.296 familiares). Estos números confirman una apuesta sostenida por preparar mejor a quienes cuidan y acompañan a las personas con Alzheimer, algo especialmente relevante ante el envejecimiento de la población.
Este tipo de iniciativas encaja en una estrategia más amplia de la Comunidad de Madrid para mejorar la atención a las personas mayores y sus familias, buscando eficiencia y serenidad ante las transiciones que marca la enfermedad.
En la práctica diaria, el simposio dejó claro que el objetivo no es sólo atender síntomas, sino organizar el cuidado de modo que la persona se sienta escuchada y acompañada, con un plan claro que reduzca la incertidumbre de las familias y alivie la carga de los profesionales.
En resumen, el encuentro de abril dejó una lectura positiva: la región avanza en una línea de trabajo que prioriza la planificación anticipada, la multidisciplinariedad y la cercanía al día a día de pacientes y cuidadores.
Con ponentes de distintas áreas y una participación amplia, se abre una vía para que las decisiones sobre el cuidado del Alzheimer se tomen con más claridad, menos estrés y un enfoque centrado en la persona y sus preferencias, algo especialmente relevante para lectores que valoran la eficiencia, la seguridad y la responsabilidad en la gestión de la salud pública.