Primera entrega de archivos desclasificados sobre UAP, con un portal público y el programa PURSUE para seguimiento y análisis, explicados de forma clara para lectores generales.

Estados Unidos publicó este viernes los primeros archivos desclasificados sobre los Fenómenos Anómalos No Identificados, conocidos como UAP, cumpliendo así la promesa hecha por el presidente Donald Trump de avanzar hacia una mayor transparencia.

El Departamento de Defensa explicó que la población ya puede consultar de forma directa estos materiales, que el Gobierno federal ha recopilado durante décadas, sin necesidad de credenciales de seguridad.

Para completar este giro hacia la transparencia sin precedentes, el gobierno dio a conocer un portal específico dedicado al tema. Ese portal es la plataforma central del programa PURSUE (Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters), puesto en marcha por la administración en mayo de 2026.

Su objetivo es desclasificar y liberar documentos, videos y fotografías que el aparato estatal ha guardado durante años.

Entre el material publicado figuran videos de encuentros grabados por sensores militares infrarrojos y ópticos, que muestran objetos con comportamientos y formas inusuales.

También hay fotografías históricas de misiones espaciales de la NASA, como las misiones Apollo 12 y Apollo 17, que captan luces u objetos inexplicables sobre la superficie lunar.

En cuanto a casos recientes, el archivo recoge informes de avistamientos ocurridos en Irak en 2022, en los Emiratos Árabes Unidos en 2024 y en distintas zonas de Estados Unidos en 2025.

Una nota destacada es la sección de casos no resueltos, donde el propio gobierno admite no haber llegado a una explicación definitiva para algunos avistamientos.

La idea oficial, explican, es que estos archivos sirvan como base para que el sector privado, investigadores independientes y académicos analicen los datos y aporten posibles interpretaciones, siempre dentro de los límites de la seguridad nacional.

El portal funciona como un repositorio que reúne información de varios organismos, entre ellos la AARO (Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios), así como el FBI, la CIA y ODNI, junto a NASA y el Departamento de Energía.

También incluye material educativo y una sección Learn More para explicar, con lenguaje claro, cómo se analizan estos fenómenos desde el marco científico y técnico.

Y se advierte que se trata de una entrega continua: cada pocas semanas se irán añadiendo nuevos archivos, documentos históricos y tramos de información a medida que avance la revisión de seguridad nacional.

En este contexto, se explica el uso del término UAP en lugar del habitual OVNI, para abarcar objetos detectados no solo en el aire, sino también en el mar y en el espacio.

Con este movimiento, Washington busca responder preguntas que han generado curiosidad durante décadas y, al mismo tiempo, reforzar la confianza de la opinión pública en que se maneja la información con seriedad y responsabilidad.

Históricamente, la atención sobre estos fenómenos ha tenido altibajos. En los últimos años, videos de pilotos de la Marina, filtrados y verificados por medios de referencia, contribuyeron a que el tema entrara en el debate público y político.

Ahora, con un portal abierto y un marco institucional vigente, el objetivo es disipar mitos y facilitar un análisis compartido que combine curiosidad y rigor técnico.