Un hombre abrió fuego desde la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, dejando dos víctimas mortales y seis heridos. La presidenta ordenó una investigación y ya hay comunicación con la embajada de Canadá, ya que una de las víctimas sería un turista canadiense. Este episodio ha reavivado el debate sobre la seguridad en sitios turísticos de México y ofrece un contexto histórico de Teotihuacán.
Durante las últimas horas del lunes, un tiroteo en Teotihuacán dejó dos muertos y seis heridos, según informó el Gabinete de Seguridad. El incidente ocurrió cuando un hombre ascendió a la Pirámide de la Luna, una de las estructuras más conocidas y visitadas de la zona arqueológica, situada a poca distancia de la Ciudad de México.
En la plataforma superior, el agresor habría comenzado a disparar contra los visitantes, desatando el pánico entre la gente que estaba allí para aprender y disfrutar de un día de turismo.
Las autoridades indicaron que una de las víctimas sería un turista canadiense, y que la embajada de Canadá ya está en contacto para coordinar la atención consular.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, afirmó haber instruido al Gabinete de Seguridad para que investigue a fondo los hechos y para que se brinde apoyo a las personas afectadas y a sus familias.
En las redes sociales ya circulan videos que muestran el momento de la conmoción: gritos, corridas y gente buscando refugio entre las estructuras antiguas.
En un primer balance, algunas versiones señalan que el atacante habría sido abatido por la guardia nacional o por fuerzas de seguridad. Sin embargo, estas informaciones deben confirmarse a medida que avanza la investigación. Mientras tanto, las autoridades mantienen que se trabajará para aclarar la motivación del hecho y para identificar a las personas involucradas. Este tipo de incidentes, aunque poco comunes en lugares tan concurridos, subrayan la importancia de protocolos de seguridad en sitios turísticos y culturales de alto aforo.
Para situar el contexto histórico, Teotihuacán es un complejo arqueológico cuyo auge se sitúa entre los siglos I y VII, y que, desde 1987, es reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La Pirámide de la Luna, con una altura de alrededor de 43 metros, forma parte de un conjunto monumental que incluye las Pirámide del Sol y una gran red de avenidas que muestran la grandeza de una civilización que dejó huella en la región.
Cada año, millones de visitantes acuden a este epicentro de la historia mexicana para conocer su legado y su arquitectura impresionante.
Este suceso llega en un momento en que el debate sobre seguridad pública y protección de turistas en México está en el centro de las noticias. Aunque los ataques en sitios turísticos son poco habituales, las autoridades insistirán en reforzar protocolos y mejorar la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para evitar que incidentes así se repitan.
Además, se reforzarán las medidas de seguridad en los accesos y zonas sensibles del sitio para garantizar que teotihuacanos y visitantes de todo el mundo puedan disfrutar de la historia sin miedo.
En resumen, dos personas han muerto y seis han resultado heridas; la identidad del agresor y las motivaciones exactas continúan bajo investigación.
México ha prometido transparencia y acciones concretas para proteger a los visitantes y a los residentes, al tiempo que recuerda la importancia de Teotihuacán como un tesoro histórico que debe ser disfrutado de forma segura por todos.