Valeria Afanador, una menor de diez años con Síndrome de Down, fue localizada sin vida en Cajicá, tras casi tres semanas de desaparición. Las autoridades consideran que el cuerpo fue colocado allí presuntamente después de la búsqueda exhaustiva.

Las autoridades colombianas confirmaron este viernes el hallazgo sin vida de Valeria Afanador, una niña de diez años con Síndrome de Down, quien había desaparecido el pasado 12 de agosto en el municipio de Cajicá, en las cercanías de Bogotá.

La noticia ha conmocionado a la comunidad y ha generado una profunda tristeza en los familiares y habitantes de la región.

Supuestamente, Valeria fue localizada después de una búsqueda que duró aproximadamente 18 días, en una zona cercana al río Frío. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, publicó en su cuenta de X (antes Twitter): “Después de 18 días de intensa búsqueda, la niña Valeria Afanador fue encontrada sin vida en una zona contigua al río Frío”.

La desaparición de la menor generó una gran preocupación en la población, que se movilizó en varias ocasiones para exigir su pronta aparición.

El hallazgo ocurrió en un sector donde previamente se habían realizado múltiples recorridos e inspecciones por parte de las autoridades. Según el gobernador, en ese lugar se habían llevado a cabo diversas búsquedas desde el primer día, por lo que quienes participaron en ellas consideran que resulta improbable que el cuerpo hubiese estado allí desde el inicio.

La forma en que fue encontrado genera presuntamente la hipótesis de que el cuerpo fue colocado allí deliberadamente después de la búsqueda.

Valeria había desaparecido en las inmediaciones del Gimnasio Campestre Los Laureles, que se ubica junto al río Frío. La comunidad y la familia de la menor se mantuvieron en vilo durante casi tres semanas, en las que se realizaron campañas y caminatas para exigir su regreso con vida.

La Fiscalía y la Policía recopilaron más de 20 terabytes de grabaciones de cámaras de seguridad, intentando trazar la ruta que pudo haber seguido la niña en su desaparición.

Asimismo, la Interpol emitió una circular amarilla la semana pasada, con los datos de Valeria, en un intento por localizarla ante el temor de que hubiese sido secuestrada.

La desaparición mantuvo en alerta máxima a la nación durante 18 días, con vecinos y familiares organizando cadenas humanas y manifestaciones para exigir justicia y la recuperación de la menor.

El abogado Julián Quintana, representante legal de la familia, expresó en X: “Hoy nos embarga el dolor, pero también la firmeza: como representantes de víctimas no permitiremos que este atroz crimen quede en la impunidad.

Exigimos justicia”.

Supuestamente, las investigaciones indican que la muerte de Valeria pudo haber sido resultado de un acto delictivo, y que el cuerpo fue colocado en ese lugar posteriormente.

Las autoridades continúan con las indagaciones para esclarecer los hechos y determinar quién o quiénes estarían detrás de este presunto crimen.

Los costos asociados a la búsqueda, incluyendo la recolección de pruebas y las operaciones de inteligencia, supuestamente habrían alcanzado cifras millonarias en pesos colombianos, equivalentes a aproximadamente 55.000 euros. Aunque aún no se confirma si hay algún sospechoso detenido, la comunidad exige que se esclarezca la verdad y que se haga justicia por la pequeña Valeria, cuyo caso se suma a una serie de tragedias similares en la región que han puesto en evidencia la necesidad de mejorar la seguridad infantil en el país.

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