El Comando Sur de Estados Unidos confirmó una operación en aguas internacionales del Pacífico contra una lancha supuestamente vinculada al narcotráfico, con dos fallecidos y un sobreviviente. La acción forma parte de una serie de operaciones regionales para interrumpir redes de drogas.

El Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo este lunes una operación en aguas internacionales del Pacífico contra una lancha supuestamente vinculada al narcotráfico.

Según el parte oficial, el ataque dejó como saldo dos tripulantes muertos y un tercer miembro de la tripulación logró sobrevivir. La Guardia Costera activó de inmediato su sistema de búsqueda y rescate para atender al tripulante que sobrevivió y recibió atención médica en el lugar.

La operación, descrita por SOUTHCOM, fue ordenada por el general Francis L. Donovan, quien, según los comunicados, ocupa la dirección de la división desde el 5 de febrero. En un mensaje difundido, se indicó que el 9 de febrero, a la dirección del comandante de SOUTHCOM, la Joint Task Force Southern Spear llevó a cabo un golpe letal sobre una embarcación operada por organizaciones designadas como terroristas o narcotraficantes, de acuerdo con la fuente.

La lancha, supuestamente vinculada al narcotráfico, transitaba por una ruta conocida de tráfico ilícito, señalan las mismas comunicaciones. Este ataque se suma a una serie de más de cuarenta operaciones similares realizadas en aguas internacionales desde agosto de 2025, según las fuentes.

En paralelo, este mismo lunes Estados Unidos también llevó a cabo un ataque a un submarino en coordinación con fuerzas armadas de Colombia, con el objetivo de interrumpir rutas de contrabando.

Según el reporte, la operación terminó con la destrucción de alrededor de 10 toneladas de cocaína y la detención de cuatro sospechosos; sin embargo, estas cifras no han sido verificadas de forma independiente y, por lo tanto, se presentan como supuestamente estimadas por las autoridades.

El esfuerzo conjunto fue ejecutado en un marco de cooperación regional que busca frenar el flujo de drogas que discurre por el Pacífico.

Según las autoridades estadounidenses, estos golpes reflejan una prioridad estratégica para interrumpir redes transnacionales de tráfico desde aguas internacionales hacia el continente y más allá.

Expertos consultados por este medio señalan que la región ha aumentado su nivel de alerta desde la segunda mitad de la década pasada, con ejercicios y operaciones que buscan reforzar la vigilancia marítima y la capacidad de respuesta de las autoridades costeras.

En la historia reciente, la cooperación entre Estados Unidos y países de la región ha crecido, con una batería de ejercicios y operaciones que, según analistas, ha contribuido a debilitar redes delictivas transnacionales.

Históricamente, este tipo de acciones son parte de una estrategia más amplia para desarticular rutas de narcotráfico en el Pacífico, un corredor que ha conectado continentes y ha sido escenario de disputas por la gobernanza de aguas internacionales.

Si bien la información oficial ofrece una lectura de acción rápida y contundente, varios observadores señalan que el impacto real de estas operaciones depende de la inteligencia, la cooperación entre autoridades y la capacidad de rastrear la mercancía que circula tras las redes ilícitas.

En cualquier caso, el Pacífico occidental continúa siendo un frente crítico para la seguridad regional, con un despliegue de fuerzas que busca no solo neutralizar embarcaciones sino sentar un precedente de disuasión para cárteles y organizaciones investigadas por los gobiernos de la región.

Supuestamente, los próximos meses podrían traer más anuncios de operaciones coordinadas, según analistas de seguridad y defensa.