Irán acusa a Estados Unidos de piratería marítima tras atacar y capturar un buque iraní de gran tonelaje en el Golfo de Omán. El incidente eleva la tensión en una zona clave para el comercio y el petróleo. Este texto ofrece el relato oficial y contexto histórico para entender qué está en juego.
Las autoridades iraníes han denunciado este domingo un acto de piratería por parte de Estados Unidos tras un encuentro en el Golfo de Omán. Según Irán, las fuerzas norteamericanas atacaron y capturaron un carguero iraní de gran tonelaje cuando intentaba acercarse al puerto de Bandar Abbas, en una operación que rompe supuestamente el alto el fuego vigente en la zona.
El mando central de las Fuerzas Armadas iraníes, conocido como Jatam al Anbiya, afirmó que lo ocurrido es una agresión directa y un acto de piratería marítima.
El portavoz de ese mando, Ebrahim Zolfaqari, señaló a la televisión estatal que el buque sufrió un desarme de su sistema de navegación y que varios marines estadounidenses habrían desembarcado en la cubierta de la embarcación, dejando la nave prácticamente inoperativa.
En respuesta a estas palabras, el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmó que las tropas desplegadas en el golfo de Omán habían atacado, interceptado y capturado el buque iraní de gran eslora llamado Touska, de casi 275 metros de eslora, que, según su versión, intentaba acercarse al puerto iraní de Bandar Abbas.
Por su parte, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ya había incluido al Touska en su lista de buques sancionados, lo que añade un componente de sanciones a la operación.
Este conflicto no surge en un vacío: la región lleva años soportando tensiones entre Irán y Estados Unidos, con sanciones, patrullas navales y acusaciones mutuas que dificultan la navegación y el comercio en el Golfo, una vía clave para el petróleo mundial.
Irán ha advertido que responderá y tomará represalias ante lo que considera una agresión armada, mientras que Washington sostiene su versión de que buscaba impedir una violación de sus intereses estratégicos y de seguridad en la zona.
A falta de confirmación independiente y de un veredicto claro, este caso se suma a una larga lista de episodios que han marcado las relaciones entre ambos países y que podrían influir en los precios del petróleo y en la seguridad de las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
En los próximos días, lo que se confirme y las reacciones en Teherán y Washington ayudarán a entender si la tensión reciente podría derivar en un acto más amplio, o si se mantiene como un choque aislado, de momento.