Un gran incendio en Puerto Patriada, Chubut, ha devastado 11.970 hectáreas en la Patagonia argentina, obligando a evacuar a quince familias. Se mantiene activo y la labor de combate se ve dificultada por las condiciones climáticas. Chile ofrece ayuda al gobierno argentino.

Un voraz incendio forestal, iniciado el lunes 5 de enero, ha consumido 11.970 hectáreas en la Patagonia argentina, concretamente en el área de Puerto Patriada, en la provincia de Chubut. El siniestro, que permanece activo, ha devastado bosques nativos y afectado también predios agropecuarios de la zona, lo que ha obligado a evacuar al menos a quince familias que residen en la zona.

En lo que va de la emergencia, alrededor de 560 personas entre bomberos y equipos de apoyo participan en las labores de combate; sin embargo, las condiciones climáticas complejas han hecho especialmente difícil la tarea de extinguir las llamas.

En medio de estos esfuerzos, desde el Gobierno de Chile se anunció el envío de una ayuda especial para enfrentar la emergencia. La medida fue transmitida por el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, y refrendada esta mañana por el Presidente Gabriel Boric en sus declaraciones públicas.

«Hemos ofrecido cooperación al gobierno de Argentina para enfrentar los duros incendios que afectan a la Patagonia. En momentos de adversidad siempre tenemos que trabajar juntos», afirmó Boric en sus redes sociales.

Las autoridades chilenas detallaron que el suministro de ayuda incluye personal y recursos técnicos para reforzar las tareas de contención. Diversas imágenes de coordinación entre equipos de ambos países han mostrado un esfuerzo conjunto que busca reducir el impacto para las comunidades locales.

Presuntamente, la Patagonia ha enfrentado incendios de gran magnitud en años recientes que han obligado a evacuar comunidades y han impactado ecosistemas sensibles, y analistas señalan que el cambio climático podría haber intensificado las condiciones estivales.

Aunque no hay una confirmación oficial sobre las causas exactas, este episodio llega en un periodo de sequía y altas temperaturas que también han afectado a otras zonas patagónicas.

El balance de la emergencia y las evaluaciones sobre próximas acciones continúan en curso, con autoridades de ambos países coordinando esfuerzos para evitar que la situación se agrave.

supuestamente, la cooperación internacional busca reducir el daño a comunidades rurales y a los recursos naturales de la región, además de fortalecer la resiliencia ante eventos climáticos extremos.

En este contexto, la atención se concentra en mantener la seguridad de los habitantes de la zona, proteger los ecosistemas nativos y acelerar la reanudación de actividades productivas en una región de gran importancia para Argentina y sus vecinos.