Una azafata de KLM permanece ingresada en Ámsterdam por posible hantavirus, en medio de un contexto de la muerte de una pasajera en Sudáfrica y un brote vinculado al crucero Hondius que partió desde Ushuaia.

Una azafata de la aerolínea KLM permanece ingresada en un hospital de Ámsterdam por indicios de hantavirus, según confirmaron las autoridades sanitarias de Países Bajos este jueves.

El caso llega en medio de la atención internacional por un brote vinculado al crucero Hondius, que partió desde Ushuaia, Argentina, y que ha dejado víctimas y contagios en varios países.

Las autoridades sanitarias indicaron que hay una mujer neerlandesa en el hospital y que está siendo sometida a pruebas para confirmar o descartar hantavirus.

Aunque no se ha hecho un anuncio oficial sobre el vínculo concreto, algunos medios señalan que la mujer podría ser azafata de KLM que habría estado en contacto con la pasajera fallecida en Sudáfrica.

Por ahora, el Ministerio de Sanidad no ha confirmado ese nexo.

KLM, por su parte, no comentó casos concretos por motivos de privacidad y reiteró que la seguridad, la salud y el bienestar de pasajeros y tripulación son su máxima prioridad.

El Instituto Nacional Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) informó que la pasajera que murió por hantavirus estuvo “brevemente” a bordo de un vuelo que une Johannesburgo con Ámsterdam el pasado 25 de abril.

Según explicó la aerolínea, la mujer abordó el avión desde Johannesburgo hacia Ámsterdam, pero, debido a su delicado estado de salud, la tripulación decidió impedir que continuara el viaje.

Lamentablemente, la pasajera falleció posteriormente en Johannesburgo. KLM expresó sus condolencias a la familia y añadió que el vuelo despegó sin la viajera y que las autoridades comenzaron a contactar a los pasajeros que estuvieron a bordo.

Este caso se enmarca en el brote de hantavirus detectado en el Hondius, embarcación que zarpó desde Ushuaia con destino a los Países Bajos. Hasta ahora, las autoridades han confirmado tres muertes vinculadas al brote y, al menos hasta el 6 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó ocho casos asociados al crucero, tres de ellos confirmados mediante laboratorio.

Expertos señalan que la hantavirus puede ser grave y, en algunos casos, mortal. Aunque la OMS han insistido en aclarar que esto no es el “próximo COVID”, sí subraya la necesidad de vigilar los síntomas y actuar con rapidez ante posibles exposiciones.

En un plano más general, la hantavirus se transmite principalmente a través de roedores y de sus excreciones, por lo que entornos como barcos, cruceros o aeropuertos pueden incrementar la vigilancia ante posibles exposiciones.

El Hondius, que viaja entre continentes con miles de pasajeros a la semana, eleva la preocupación entre autoridades sanitarias y operadores logísticos, que deben gestionar rápidamente rastreos de pasajeros y contactos para evitar nuevos contagios.

Históricamente, este grupo de virus ha causado brotes en distintas regiones del mundo, con diferentes manifestaciones clínicas según el tipo. En Europa, ciertos hantavirus pueden provocar nefropatía epidémica, mientras que en otras zonas del planeta pueden derivar en síndromes graves de índole respiratoria o renal.

La situación actual en Países Bajos ha puesto de relieve la importancia de la coordinación entre aerolíneas, autoridades de sanidad y organismos internacionales para contener cualquier avance del virus sin generar pánico innecesario.

Para los lectores que viajan habitualmente, la recomendación básica es prestar atención a síntomas compatibles con hantavirus en las semanas siguientes a un viaje, especialmente si se ha estado en contacto con áreas con roedores o si se han presentado condiciones de hacinamiento o limpieza de posibles fuentes de excreciones.

Si aparece fiebre alta, dolor muscular intenso, irritación ocular o dificultad para respirar, se debe acudir a un centro sanitario y avisar de la exposición reciente.

En este caso concreto, las autoridades continúan con las investigaciones y el rastreo de pasajeros, con la expectativa de ofrecer más claridad sobre el nexo entre el caso de la azafata y el de la pasajera fallecida en Sudáfrica, así como sobre la evolución del brote en el Hondius.