Reescritura en español de la entrevista en la que Trump destaca Groenlandia como eje estratégico para la seguridad estadounidense y mundial, con contexto histórico y costos hipotéticos en euros.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló sobre Groenlandia como un talón de Aquiles estratégico para la seguridad nacional y la seguridad global, en una entrevista exclusiva con la cadena conservadora NewsNation.

Durante la conversación, afirmó que la ubicación de la isla tiene una relevancia que, en su lectura, trasciende lo regional y entra de lleno en la defensa de Estados Unidos y de aliados cercanos.

"Está en un lugar que es muy importante para nuestra seguridad nacional y también para la seguridad del mundo, literalmente", subrayó el mandatario.

Como ejemplo de la magnitud de esa posición, mencionó un sistema defensivo que llamó la cúpula de oro, un proyecto que, supuestamente, podría interceptar ataques con misiles.

"Si alguien quiere disparar misiles, los derribará del aire como si fueran palillos", afirmó con énfasis, pese a que no se han presentado detalles técnicos verificables para esa afirmación.

En la misma conversación, Trump explicó que la isla es un punto que podría influir de manera decisiva en la planificación de defensa de su administración, un enfoque que él calificó como fundamental para la seguridad internacional.

Durante la rueda de prensa en la Casa Blanca, al preguntarle por las encuestas en Groenlandia —supuestamente la mayoría de la población se muestra contraria a cualquier forma de asociación formal con Estados Unidos—, el titular afirmó que, pese a no haber conversado aún con las autoridades de la isla, está seguro de que, una vez dialoguen, podrían mirar el tema con otros ojos.

"Todavía no he hablado con ellos, pero estoy seguro de que cuando lo haga estarán encantados", afirmó.

Trump emprendió su viaje hacia Davos, para participar en el Foro Económico Mundial, desde donde anunció que presentará la Junta de la Paz, un organismo que, según dijo, él mismo liderará para resolver conflictos globales.

Esta desvinculación de protocolos tradicionales, si se confirma, podría generar un nuevo marco de negociación internacional que empuje a Groenlandia a reconsiderar su estatus.

Históricamente, Groenlandia ha sido un escenario de interés estratégico para potencias y, durante décadas, los Estados Unidos mantuvieron presencia militar en la región, incluida la base Thule, una instalación clave para operaciones en el Ártico desde la década de 1950, bajo acuerdos con Dinamarca.

Groenlandia es una región autónoma dependiente de Dinamarca, pero sus recursos, su ubicación en el Atlántico Norte y las rutas comerciales del Ártico han mantenido vivo el debate sobre su papel en la seguridad de la región.

Si estos planes avanzan, podrían requerir inversiones significativas en defensa y logística. Aunque no hay cifras confirmadas, analistas estiman que cualquier despliegue o infraestructura asociada tendría costos considerables, y supuestamente podrían ascender a unos 520 millones de euros, dependiendo del alcance de las operaciones y de las garantías de defensa que se contemplen.

Se trata, por tanto, de una propuesta que, de materializarse, podría reconfigurar las dinámicas entre Dinamarca, Estados Unidos y la propia Groenlandia, con efectos que también se sentirían en el ámbito europeo.

En el plano internacional, la noticia ha sido recibida con cautela: por un lado, ciertos actores ven en Groenlandia un eslabón estratégico que podría reforzar la seguridad de la región; por otro, otros señalan que la propuesta podría intensificar tensiones y provocar respuestas diplomáticas de Dinamarca y de la Unión Europea.

A la espera de desarrollos, este episodio ilustra cómo la geografía y los mensajes políticos pueden converger para plantear nuevos escenarios de cooperación o confrontación en un mundo cada vez más competitivo.