Una mujer de 50 años fue formalmente acusada en Francia después del hallazgo de dos cuerpos de bebés en el congelador de su vivienda. Este artículo ofrece una reconstrucción de los hechos y el marco judicial relevante.
Una mujer de 50 años fue formalmente acusada este viernes en Francia tras el hallazgo de los cuerpos de dos bebés en el congelador de su vivienda. La sospechosa, presuntamente, reconoció ante las autoridades que se trataba de sus hijos, según reportaron los medios locales. La Fiscalía la imputó por delitos de muerte de menores de 15 años y solicitó su detención preventiva. Además, ordenó la realización de autopsias para determinar las causas de la muerte, de acuerdo con la emisora RTL.
La detención se concretó durante la madrugada del miércoles en Boulogne-Billancourt, en las afueras de París, en el domicilio de otro de sus hijos.
El procedimiento se llevó a cabo luego de que su expareja denunciara el hallazgo en la casa que ambos compartían en Aillevillers-et-Lyaumont, en el este del país.
El hombre, de 52 años, encontró primero el cuerpo de un bebé dentro del congelador y posteriormente el de un segundo bebé dentro de una bolsa. Tras la denuncia, personal de gendarmería acudió al lugar e inició una investigación que culminó con la detención de la mujer.
Durante los interrogatorios, la imputada, madre de otros nueve hijos, confesó que dio a luz a los bebés entre 2011 y 2018, pero que ocultó los embarazos a su entorno.
Presuntamente, tras los nacimientos envolvió los cuerpos y los guardó en un congelador ubicado en el sótano, el cual afirmó que era de uso exclusivo.
Este caso, que según analistas ha conmocionado a la opinión pública francesa, llega en medio de un debate creciente sobre la protección de menores y la detección de embarazos no anunciados por el entorno.
Expertos señalan que los procesos judiciales en Francia ante muertes de menores suelen centrarse en el entorno familiar y en la recopilación de pruebas biológicas y testimonios.
En un contexto histórico, Francia ha vivido otros episodios similares que han provocado reformas parciales en prácticas policiales y en la coordinación entre las autoridades de sanidad y justicia, con el objetivo de evitar que situaciones de riesgo queden sin detectar.
Aunque este caso se distingue por la naturaleza macabra del hallazgo, subraya la necesidad de mecanismos de apoyo y monitoreo que, en opinión de algunos analistas, deberían fortalecerse para prevenir tragedias semejantes.
La investigación continúa y la Fiscalía no ha descartado nuevas imputaciones o medidas cautelares mientras se esperan resultados de las autopsias y la recopilación de pruebas adicionales.
En paralelo, las autoridades han reiterado su compromiso con la transparencia de las actuaciones y la seguridad de las víctimas y de los posibles testigos.