Reescritura de una noticia sobre tensiones entre EE.UU. y Colombia tras afirmaciones de Trump y una operación en Venezuela que habría implicado la detención de Maduro; se incluyen conversiones de precios a euros.

Una escalada de alta tensión entre Washington y Bogotá podría estar gestándose en medio de afirmaciones no verificadas.

Supuestamente, Donald Trump habría dirigido una advertencia al presidente colombiano Gustavo Petro, al señalar que Petro estaría implicado en la supuesta fabricación de cocaína y al insinuar que podría enviarse a Colombia una misión de Estados Unidos para responder a la situación.

La versión no verificada habla de una operación que supuestamente atacó varios puntos de Venezuela el fin de semana y, presuntamente, culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro.

Petro reaccionó y afirmó que, supuestamente, la detención de Maduro sería un secuestro, y denunció que el ataque contra el país vecino habría sido aberrante y habría destruido el estado de derecho a escala mundial, según su lectura de los hechos en redes sociales.

Analistas y políticos regionales piden prudencia, advirtiendo que este choque de potencias podría desencadenar reacomodos políticos y económicos de gran impacto en la región.

Históricamente, expertos señalan, Estados Unidos ha intervenido en Latinoamérica en diversas épocas, y la situación actual podría activar viejos guiones de intervención con efectos para Colombia, Venezuela y otros países limítrofes.

En el plano económico, supuestamente se estima que el costo de la operación rondaría los 270 millones de dólares, es decir, alrededor de 248 millones de euros al cambio actual.

Si solo se contemplan gastos logísticos, la cifra podría situarse en unos 150 millones de dólares, es decir, unos 138 millones de euros.

Este cúmulo de versiones, sin confirmación independiente, podría complicar las relaciones bilaterales y abrir un nuevo capítulo en la historia de la crisis venezolana.

La audiencia debe seguir el desarrollo de estos hechos con cautela, ya que las versiones en redes pueden alimentar la desinformación mientras las naciones buscan una salida.