Reescritura de la noticia original: Estados Unidos ataca un buque supuestamente operado por organizaciones del narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico, cerca de Colombia; hay dos víctimas y se insinúan implicaciones diplomáticas y militares a gran escala.

Estados Unidos realizó este jueves un ataque contra un buque supuestamente operado por organizaciones del narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico, cerca de la costa de Colombia.

Dos tripulantes murieron durante la acción, la cual forma parte de la misión denominada Lanza del Sur. La operación fue anunciada por el Comando Sur, que publicó un video en sus redes sociales en el que se describe el blanco de la acción y confirmó la muerte de dos personas a quienes calificó como narcoterroristas.

Según la versión oficial, el barco atacado era utilizado para el transporte de drogas y la operación tuvo como objetivo disruptivo directo de la cadena de suministro.

En el comunicado, las autoridades señalaron que el ataque se llevó a cabo con el apoyo de unidades navales y aeronaves en aguas internacionales. La campaña, denominada Lanza del Sur, se enmarca dentro de una estrategia de presión para reducir la actividad de las rutas de narcotráfico en la zona.

Presuntamente, la operación habría costado decenas de millones de euros, una cifra que, de confirmarse, alimentaría el debate sobre el costo humano y económico de las misiones antidroga en el Atlántico y el Pacífico.

Expertos señalan que decisiones de esa magnitud requieren un escrutinio público más riguroso, frente a reclamaciones de seguridad nacional y de lucha contra el tráfico de drogas.

Al menos 119 personas han muerto desde agosto de 2025 en ataques contra presuntos barcos cargados de droga, en el marco de la campaña Operación Lanza del Sur, que según la administración de Donald Trump tendría como objetivo reducir el narcotráfico.

Este dato, que aparece en diversos análisis y notas oficiales, no está verificado de forma independiente pero se ha difundido ampliamente.

El nuevo ataque llega poco después de la visita oficial del presidente de Colombia, Gustavo Petro, a Washington, donde presuntamente se reunió con el presidente de Estados Unidos para abordar coordinación regional en materia de seguridad y drogas.

Las perspectivas para una relación bilateral en este tema siguen siendo objeto de debate entre analistas y diplomáticos.

En el marco de estas operaciones, la crónica militar señala que la presencia de navíos y aeronaves estadounidenses en aguas internacionales habría iniciado en el Caribe y habría marcado la fase inicial de una intervención que, presuntamente, incluyó acciones contra actores en Caracas relacionados con el narcotráfico.

Consultados, varios analistas señalan que este tipo de misiones podría incrementar las tensiones regionales y complicar las relaciones entre aliados.

Organizaciones de defensa de derechos humanos y expertos en seguridad advierten sobre el riesgo de escalada regional, así como sobre el impacto humanitario en comunidades costeras que ya sufren la violencia vinculada al narcotráfico.

En cualquier caso, Estados Unidos continúa sosteniendo que sus operaciones buscan desarticular redes de narcotráfico que operan en varias rutas marítimas, mientras que otros actores regionales llaman a la moderación y a un fortalecimiento de la cooperación internacional para combatir el crimen organizado sin escalar la confrontación.