Un médico de Córdoba afirma haber sido despedido por su actividad en OnlyFans, desatando un debate sobre discriminación y los límites entre trabajo médico y profesiones paralelas.
Un médico de Córdoba, Argentina, afirmó haber sido despedido del hospital donde trabajaba tras revelarse su actividad paralela en la plataforma OnlyFans.
El caso, que ha tomado visibilidad a través de TN, comenzó cuando le citaron a una reunión el viernes 6 de febrero sin explicaciones. Al día siguiente, los responsables lo convocaron para comunicarle que se habían filtrado imágenes de su trabajo en otra plataforma y que esa actividad no era compatible con su función médica en el hospital de La Calera.
Zetta, que lleva más de siete años activo en OnlyFans, explicó que inició su presencia en la plataforma cuando aún era estudiante de medicina. Asegura que su labor paralela nunca ha interferido con su desempeño clínico y que, cuando realiza publicaciones o gestiona contenidos, lo hace fuera de su horario laboral.
También indicó que en La Calera nadie lo reconoció por su labor en internet y que su público no está vinculado con su identidad profesional. En ese sentido, subrayó que su doble vida le ha permitido viajar y conocer el mundo, sin que ello afecte su dedicación a las guardias y a sus pacientes.
El médico afirma haber vivido una rutina profesional estable, con jornadas intensas y guardias que le exigen tiempo, y señala que, a veces, el ingreso obtenido en OnlyFans representa un complemento a su salario médico.
Reconoció que el perfil público de su actividad le otorga libertad económica y le permite equilibrar su vida personal y profesional, incluso cuando su agenda es apretada.
Sin embargo, aseguró que no existe ninguna evidencia de que su desempeño clínico se haya visto afectado, y señaló que la dirección, en su versión, sostuvo que la decisión de desvincularlo estaría basada en la filtración de imágenes, no en su rendimiento.
Ante la situación, Zetta indicó que está asesorándose legalmente y que pretende buscar justicia, al considerar que el despido podría obedecer a una discriminación por su actividad legítima fuera del ámbito sanitario.
El caso ha encendido un debate en torno a qué se permite y qué no en el ámbito laboral cuando el trabajo adicional se realiza en plataformas de contenido para adultos.
Contextualmente, el fenómeno de plataformas como OnlyFans ha ganado terreno durante la última década, con creadores de distintos sectores que buscan ingresos extra.
Este caso en Córdoba pone a prueba las políticas internas de los hospitales sobre conductas fuera de servicio y la protección de la vida privada de los trabajadores de la salud.
En paralelo, se ha analizado que la imagen pública de los profesionales puede verse afectada por percepciones sociales sobre la sexualidad y el trabajo en línea.
En lo económico, supuestamente, según estimaciones del mercado de creadores de contenido, los ingresos por OnlyFans oscilan entre 180 y 900 euros mensuales para perfiles con una actividad moderada a sostenida.
Estas cifras, que pueden variar por seguidores, frecuencia de publicaciones y estrategias de suscripción, se deben entender como estimaciones informales y no como promesa de ingresos.
El rango, si se toma como referencia, implicaría un complemento significativo para quienes manejan guardias y turnos irregulares, pero no convertiría la actividad en una fuente única de ingresos.
Estos datos no constituyen una declaración oficial del hospital ni de los medios que informan sobre el caso, y deben leerse como marco contextual.