La Cancillería argentina anunció la apertura de una instrucción sumaria contra Alejandro Calloni, cónsul en Damasco, por un presunto 'me gusta' a una publicación contra Israel. Se ordenó su traslado inmediato a Argentina y se analizan las implicaciones diplomáticas de la decisión.
El canciller de Argentina, Pablo Quirno, informó a última hora de este martes que ha ordenado iniciar una instrucción sumaria contra Alejandro Calloni, cónsul argentino en la embajada de Argentina en Damasco.
La medida, comunicada a través de la red social X, pretende esclarecer posibles conductas que afecten la integridad y la imagen de la Cancillería. Según el ministro, se ha dispuesto el traslado inmediato de Calloni a Argentina.
Presuntamente, Calloni habría dado un 'me gusta' a una publicación en Instagram que manifestaba una posición contraria a Israel, señalada por varios medios locales.
Aunque la red social ya no está disponible, la captura difundida por la prensa muestra el tipo de contenido involucrado. La decisión se habría tomado tras analizar ese gesto en el marco de las funciones del cónsul, según la versión oficial.
Quirno añadió que el traslado se ejecutará de forma expedita para garantizar la eficiencia de la respuesta institucional. La medida, que se interpreta en círculos diplomáticos como una señal de la rigurosidad con la que el Gobierno maneja las actuaciones de sus representantes, coincide con un periodo de tensiones en el tablero regional.
Medios locales señalan que la medida también está vinculada a la postura del Gobierno de Milei respecto a Israel, que junto con Estados Unidos es señalado como eje de la política exterior argentina.
Esta lectura contextualiza la decisión dentro de un debate más amplio sobre la línea entre la libertad de expresión personal de un funcionario y sus compromisos institucionales.
En su perfil de LinkedIn, Calloni se presenta como diplomático de carrera que, desde septiembre de 2023, desempeña funciones como cónsul en Damasco.
Su formación incluye Relaciones Internacionales en la Universidad de Lanús y Estudios de Historia en la Universidad de Buenos Aires.
Históricamente, la presencia de la embajada argentina en Siria ha sido un punto de contacto diplomático en una región volátil, y cualquier percibida falta de coherencia puede generar cuestionamientos sobre la gestión de la política exterior.
Este episodio subraya, además, la creciente influencia de las redes sociales en la vigilancia de conductas de funcionarios y en la toma de decisiones administrativas.
La historia reciente de la relación entre Argentina y Siria ha sido de altibajos, y este incidente podría encender una conversación interna sobre límites de la responsabilidad pública y la influencia de las plataformas digitales en la gobernanza de la diplomacia.