La Orquesta Sinfónica de Galicia concluye su tramo londinense de la gira por Reino Unido con un concierto en Cadogan Hall, entradas agotadas y una ovación de pie. La alcaldesa Inés Rey destaca el papel de la OSG como embajadora de A Coruña y la continuación del recorrido hacia Nottingham y Sheffield. Un balance que subraya su identidad y su compromiso con la creación gallega contemporánea.

La Orquesta Sinfónica de Galicia cerró su tramo londinense de la gira por Reino Unido con un concierto que dejó a la sala Cadogan Hall entregada y con las entradas agotadas días antes.

Todo estaba preparado para una velada intensa, en la que la intensidad musical y la conexión con el público se apodaron del escenario y de cada minuto del programa.

La ciudad de A Coruña, que envía cada vez más apoyos a su orquesta, pudo sentirse orgullosa de la presencia de la alcaldesa, Inés Rey, que acompañó al conjunto en una de esas citas que consolidan el carácter internacional de esta agrupación.

Rey subrayó que este hito no solo demuestra la valía de los músicos, sino que confirma a la OSG como una referencia mundial y, a la vez, como una excelente embajadora de la ciudad.

Este día marca la trayectoria de la formación, impulsándola hacia su internacionalización gracias al respaldo que le brindamos desde el Ayuntamiento, afirmó la alcaldesa, destacando la singularidad de una ciudad con una trayectoria reconocida en música clásica y con la oportunidad de ver a las mejores formaciones del mundo pisar sus escenarios.

El concierto de Londres no fue una isla aislada dentro de una gira que ya había pasado por Bristol, Birmingham, Basingstoke y Manchester. Cada ciudad aportó un pulso distinto: un diálogo entre tradición española y elegancia europea que brilló por su precisión y su capacidad para evocar emociones.

En Bristol y Basingstoke, el público recibió el programa con una entrega que se prolongó más allá de la ejecución, a veces trascendiendo el propio bis.

Uno de ellos fue la interpretación de Negra Sombra, una pieza basada en el poema de Rosalía de Castro, con arreglo de Pete Hope; un momento cargado de identidad gallega que conectó de forma especial con el público internacional.

En Manchester, la experiencia se convirtió en un punto de inflexión: la orquesta estrenó en forma mundial la obra Ruada, del compositor Fernando Buide, creada específicamente para esta gira.

Aquella nueva pieza, junto con las sonoridades que ya venían explorando Rogelio Groba en el programa inicial, dejó claro el compromiso de la OSG con la creación gallega contemporánea como pilar de su proyecto estético y cultural.

Este aliciente añadido reforzó la idea de que la música de Galicia no sólo llega, sino que dialoga y se sitúa con naturalidad en el panorama europeo.

Tras el gran cierre en Londres, la OSG proseguirá su periplo por Nottingham y Sheffield, con la sensación de haber dejado una pegada profunda en el público y en los escenarios británicos.

En este tramo central del circuito, la orquesta ha demostrado que no solo cosecha aplausos: reafirma su identidad, su excelencia artística y su capacidad para emocionar más allá de cualquier frontera.

El sonido que nace en A Coruña y que se proyecta con una fuerza propia está abriendo, día a día, puertas en un panorama internacional cada vez más exigente, situando a la OSG como un referente activo y una notable embajadora de la cultura gallega en el exterior.