Crónica de la Cabalgata de Reyes Magos en La Coruña, con énfasis en su dispositivo de seguridad, medidas de accesibilidad y la participación de la ciudadanía, incluidos los detalles de la comitiva y los actos previos.

La Coruña, Galicia - La tradicional Cabalgata de Reyes recorrió este jueves las calles de la ciudad en una de las citas navideñas más esperadas. En la edición de este año se estimó la participación de más de 125.000 personas que siguieron el itinerario oficial por distintos barrios. El desfile arrancó a las 17:30 horas en la calle Revolución Francesa, en el barrio de Vioño, y finalizó en la plaza de María Pita, tras completar un recorrido de aproximadamente 4,4 kilómetros.\n\nLa organización dispuso un amplio dispositivo de seguridad y apoyo logístico, integrado por más de 200 profesionales, que velaron por el correcto desarrollo de la cabalgata a lo largo de todo el trazado y en sus alrededores.

La comitiva avanzó por la calle Igualdade, rolda de Outeiro, Alcalde Pérez Ardá, avenida Santiago Rey Fernández-Latorre, Catro Caminos, Costa da Palloza, Primo de Rivera, Linares Rivas, Cantón Grande, la Marina, Montoto, Porta Real y María Barbeito, hasta la llegada a María Pita.\n\nA lo largo del recorrido se estableció un dispositivo especial de tráfico que permitió minimizar las afecciones a la movilidad urbana. Además, se habilitaron cuatro puntos de asistencia sanitaria, incluyendo una ambulancia medicalizada, situados en Pérez Ardá, Primo de Rivera, la plaza de Ourense y María Pita.\n\nLa llegada a la plaza de María Pita estuvo acompañada de actuaciones musicales previas con el espectáculo de Pulpiño Viascón. Desde el balcón del Palacio Municipal, Melchor dirigió un mensaje a las niñas y niños de la ciudad, señalando que la infancia es la luz que ilumina la educación y la convivencia, y subrayando que la mirada de los más pequeños inspira a los adultos a vivir la Navidad con mayor alegría.\n\nLa alcaldesa, Inés Rey, valoró el trabajo coordinado de las distintas áreas municipales implicadas para garantizar que la Cabalgata se desarrollase con normalidad y seguridad, permitiendo que miles de familias gozasen de uno de los días más especiales de la Navidad.\n\nUna cabalgata más diversa e inclusiva.\n\nLa edición de este año destacó por reforzar las medidas de diversidad e inclusión, con el objetivo de garantizar una celebración accesible para todas las personas.

Mantuvieron las zonas accesibles para movilidad reducida y los espacios sin ruido destinados a personas con hipersensibilidad auditiva.\nComo novedad, en el Teatro Colón se habilitó un servicio de préstamo de cascos de reducción de ruido, en colaboración con la entidad ENKI, facilitando que niñas y niños con trastorno del espectro autista o dificultades en el procesamiento sensorial pudiesen disfrutar plenamente de la cabalgata.

Asimismo, la ciudadanía contó con un mapa interactivo del recorrido, disponible en la web municipal e ilustrado con pictogramas, que permitió anticipar el trazado del desfile.\n\nLa comitiva de Reyes Magos, con una temática vinculada al eclipse solar que tendrá lugar en agosto, estuvo formada por 13 vehículos, incluyendo las tres carrozas de los Reyes Magos, otras tres municipales y siete de entidades colaboradoras, acompañadas por seis trenes, uno de ellos solidario.

Por primera vez, la Cabalgata contó con un tren de la Policía Local, que se incorporó al desfile como novedad de esta edición.\n\nEn otro de los trenes participaron niños del CEIP San Francisco Xabier, de la clase 5A, como parte de uno de los premios obtenidos por Darío Martín Sarmiento, ganador del concurso de postales de Navidad de este año.\n\nEl desfile estuvo amenizado por la participación de 16 compañías artísticas, con 170 personas, que repartieron 7,5 toneladas de caramelos blancos y sin gluten.

En total, más de 1.200 personas participaron en la cabalgata, entre figurantes, personal de organización, auxiliares de acompañamiento e integrantes de la comitiva real.\n\nHistoria breve: la Cabalgata de Reyes en La Coruña se ha celebrado durante varias décadas, evolucionando de un evento modesto de mediados del siglo XX a una gran ocasión navideña.

A partir de los años 90, el Ayuntamiento fue incorporando protocolos de seguridad y coordinación con servicios municipales y de emergencia, y en las últimas dos décadas se ha priorizado la accesibilidad y la participación ciudadana, además de ampliar el recorrido para incluir zonas del centro y barrios periféricos.

Este progreso ha permitido que la ciudad abrace una tradición que, más allá del espectáculo, funciona como símbolo de convivencia y sentimiento colectivo durante la Navidad.\n