La Coruña avanza en la renovación de la pasarela peatonal sobre la avenida Alfonso Molina, con una inversión de casi 1 millón de euros para mejorar accesibilidad y seguridad. Se restablecerá la conexión entre Caballeros y San Cristovo, mientras se mantiene una pasarela provisional y se licita el mantenimiento de todas las pasarelas de la ciudad.
En La Coruña, el Concello está a punto de devolver la pasarela peatonal que cruza la avenida Alfonso Molina a su ubicación original. Este puente peatonal, que está en renovación y saneo, volverá en las próximas semanas para conectar la calle Caballeros con la ronda de las Estaciones y Marqués de Figueroa, justo en una de las rutas más usadas por peatones entre la actual terminal de autobuses, en Catro Camiños, y la futura estación intermodal de San Cristovo.
Noemí Díaz, concejala de Infraestructuras y Movilidad, recordó que la intervención en la pasarela implica una inversión de casi un millón de euros.
El objetivo no es solo ganar en estética, sino sobre todo en accesibilidad y seguridad: una de las arterias clave para caminar entre el centro y las futuras instalaciones intermodales.
Dado que las piezas de la pasarela original están siendo tratadas en taller, el Concello habilitó hace semanas una pasarela provisional que mantiene abierto el paso peonil sobre Alfonso Molina, evitando que las personas usuarias tengan que cruzar la avenida desde puntos más alejados.
Ahora, el Ejecutivo local está ultimando los preparativos para que la pasarela vuelva a su emplazamiento cuando finalicen las obras de renovación. Hasta entonces, se prevé que la semana que viene se inicie la colocación de los pilares a ambos lados de la avenida y, a partir de ahí, la instalación de la estructura ya mejorada, con las rampas laterales y el vano central en su sitio.
Además de este caso concreto, el Concello está trabajando en la contratación del servicio de conservación, mantenimiento y reparación de todo el conjunto de pasarelas y puentes con acceso peonil de la ciudad.
En la misma semana, la Junta de Gobierno Local aprobó un contrato de 700.000 euros para este servicio, por dos años y con posibilidad de prórroga por otros tres. Este acuerdo contempla las actuaciones necesarias para garantizar la transitabilidad de estas estructuras en las mejores condiciones y evitar cierres imprevistos que afecten a los peatones.
Este tipo de intervenciones forma parte de la estrategia municipal para modernizar la movilidad urbana y facilitar los desplazamientos a pie entre el centro, el puerto y los nuevos nodos intermodales.
La Coruña, una ciudad con una historia ligada al mar, ha ido renovando su red de pasarelas para conectar barrios y facilitar que residentes y visitantes caminen con seguridad por un paisaje urbano en constante cambio.
Con estas actuaciones, el Ayuntamiento pretende convertir la zona en un eje más cómodo y seguro para peatones y ciclistas, sin perder de vista la necesidad de mantener las infraestructuras a punto ante el paso del tiempo y las circunstancias climáticas.