La ciudad gallega continúa las obras en la zona de Cantones entre Sánchez Bregua y la Plaza de Mina, con peatonalización en Santa Catalina, plantación de árboles y la construcción de un elevador que conectará el aparcamiento con la superficie peatonal.

En La Coruña, el Concello continúa con la hoja de ruta prevista para la zona de los Cantones, con las obras de remodelación que siguen en marcha entre Sánchez Bregua y la Plaza de Mina, acceso principal al centro de la ciudad.

Paralelamente, las actuaciones ya permiten empezar a vislumbrar la nueva imagen de la zona y su contorno. En la calle Santa Catalina, días atrás finalizaron las tareas de renovación del pavimento en el tramo sur; esa superficie pasa a ser peatonal para garantizar un recorrido a pie continuo desde la Plaza de Mina.

La dotación de losetas y pavimentos se completó antes del fin de semana y, ya este lunes, el Concello dio un paso más en el plan de trabajo en Santa Catalina, con el inicio de la plantación de cinco árboles nuevos a lo largo de este tramo.

Cinco ejemplares de Carpinus betulus (carpe blanco) se plantarán: cuatro proceden de la Fundación Barrié y una se ubica en el cruce con Durán Loriga.

Estas cinco nuevas plantas se suman a las ya dispuestas en otros puntos de Cantones donde las obras están en una fase más avanzada. Por ejemplo, en la calle Alcalde Manuel Casás o junto al Obelisco, donde a mediados de abril se plantaron cuatro hayas rojas en los alrededores del monumento; estas nuevas árboles acompañarán a una especie histórica del enclave: el metrosidero.

La alcaldesa, Inés Rey, valoró el buen ritmo de las obras en Cantones, una intervención de gran extensión que, por su amplitud —desde el acceso a la Mariña hasta la Plaza de Mina—, se está ejecutando por fases para minimizar las afecciones a la movilidad.

Se ha destacado que, a medida que avanzan los trabajos, ya se empieza a ver parte de la nueva imagen de la zona; en Santa Catalina, por ejemplo, la renovación está dando sus frutos y el entorno se va transformando, con más zonas peatonales y arbolado.

Además de las labores de pavimentación y arbolado, también se avanza en el nuevo elevador que conectará el aparcamiento de Cantones con la superficie peatonal.

En estos días, los operarios están inmersos en el encofrado de la estructura en los itinerarios inferiores, una pieza clave para facilitar la movilidad entre la zona de estacionamiento y las calles peatonales de la zona.

En cuanto al arbolado, estas cinco nuevas plantas se suman a las ya instaladas en otros puntos donde las obras avanzan a un ritmo mayor. Por ejemplo, en la calle Alcalde Manuel Casás o alrededor del Obelisco se plantaron cuatro hayas rojas a mediados de abril, y junto a ellas se contempla la presencia de un árbol histórico que simboliza la singularidad de este enclave: el metrosidero.

Este conjunto de intervenciones busca no solo modernizar infraestructuras, sino también devolverle al barrio una atmósfera más agradable para pasear y vivir, con mejor conectividad entre zonas de ocio y comercio.

La actuación, según las autoridades, se plantea con un enfoque de continuidad: cada fase prioriza mantener la movilidad y el tránsito peatonal sin interrupciones, a la vez que se va revelando la nueva identidad visual de la zona.

Con el elevador en marcha y el arbolado ganando terreno, la zona de Cantones se va transformando poco a poco en un espacio más amable para vecinos y visitantes, sin perder la funcionalidad para el día a día de una ciudad que mira hacia el futuro sin dejar de mirar su historia.