La Junta de Gobierno de La Coruña aprueba el Plan Municipal de Gestión de Residuos 2025-2030, con una inversión de 180 millones de euros, y metas para reducir residuos, aumentar la recogida separada y reciclar más, alineándose con leyes y directivas europeas.
La Coruña, Galicia, dio hoy uno de los giros clave en la agenda de la Xunta de Goberno al aprobar el Plan Municipal de Gestión de Residuos 2025-2030.
Se trata de una hoja de ruta que refuerza el compromiso de la alcaldesa Inés Rey con una ciudad más sostenible, con mayor calidad de vida y con un modelo de gestión que prioriza la reducción de la generación de residuos, la recuperación, la separación para reciclaje y la economía circular.
El plan prevé una inversión de 180 millones de euros entre 2025 y 2030, financiados con recursos propios, fondos estatales y de la Unión Europea, además de aportaciones de SCRAPS (Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor).
En consonancia con la Ley de residuos de 2022 y con la normativa gallega de 2021, el plan incorpora objetivos de las directivas europeas y, a nivel autonómico, se alinea con el Plan Sectorial de Xestión de Residuos Municipais de Galicia 2030.
Entre los objetivos destaca la reducción de la generación de residuos per cápita en un 10% antes de 2030; la meta de recoger por separado el 60% de los residuos; la mejora de la calidad de las fracciones y la reducción de los residuos que acaban en el vertedero al 20% antes de 2030.
También se plantea superar una tasa de reciclaje superior al 50%.
Estas metas contribuirán a convertir la ciudad de La Coruña en referente en gestión sostenible y traerán beneficios directos para la calidad de vida de la ciudadanía, como una limpieza viaria más eficiente, menor impacto ambiental y la creación de empleo vinculado a la economía circular.
Entre las actuaciones previstas destaca el refuerzo de las iniciativas de recogida separada de envases iniciado con la implantación del quinto contenedor; el impulso de la recogida separada de biorresiduos; la expansión de la red de compostadores comunitarios a otros barrios; y el incremento de las recogidas puerta a puerta para el comercio.
Asimismo se contempla un refuerzo de la recogida de residuos peligrosos o de difícil reciclaje, ya sea mediante el punto limpio móvil o la implantación de nuevos minipuntos en toda la ciudad, así como la modernización de la planta de Nostían.
También se reforzarán las campañas de sensibilización y educación ambiental.
Entre las iniciativas nuevas están las recogidas domiciliarias, programas para prevenir el desperdicio de alimentos y fomentar un consumo responsable, y la creación de centros de autorreparación y reutilización disponibles para la ciudadanía, vinculados a los puntos limpios.
Tras la aprobación inicial por la Xunta de Goberno Local, el documento se enviará a la Xunta de Galicia para que emita un informe vinculante antes de su aprobación definitiva en el Pleno municipal.
Históricamente, La Coruña ha ido ampliando sus políticas de residuos desde la década pasada, fortaleciendo la recogida selectiva y el compostaje y aumentando gradualmente la infraestructura para la economía circular.
En los últimos años, la ciudad ha implantado progresivamente el quinto contenedor y ha reforzado la recogida de biorresiduos en varias zonas, en línea con las metas autonómicas y europeas que orientan estos planes.
Este avance se ha apoyado en una batería de inversiones y campañas de concienciación para involucrar a vecinos y comercios en prácticas más sostenibles.
A nivel europeo, la estrategia de economía circular impulsa a las administraciones locales a reducir la generación de residuos, mejorar la clasificación y ampliar la reutilización, como pilares para convertir a las ciudades en motores de desarrollo sostenible.