La alcaldesa Inés Rey encabezó una recepción institucional al Real Club Deportivo tras conseguir el ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Más de 15.000 personas llenaron la Plaza de María Pita para celebrar junto a jugadores, cuerpo técnico y directiva, en un acto pródigo en emoción y recuerdos.

La Coruña amaneció este domingo con una explosión de alegría en torno al Deportivo, que ha logrado ascender a la máxima categoría del fútbol masculino estatal.

A media tarde, la alcaldesa de la ciudad, Inés Rey, presidió una recepción institucional en el Palacio Municipal de María Pita para agradecer el esfuerzo del equipo, del cuerpo técnico y de la directiva.

El acto tuvo lugar en el salón de sesiones, pero la plaza de fuera quedó desbordada: más de 15.000 personas se agolparon para ver y escuchar a los protagonistas del ascenso, en una escena que repasó años de ilusión colectiva. Tras el protocolo oficial, los jugadores salieron al balcón para saludar a la afición, que había estado esperando durante horas.

La alcaldesa, acompañada por el concejal de Deportes, Manuel Vázquez, destacó la unión entre la plantilla y la afición como la clave del logro. No juguéis solo con un balón, dijo, jugad con la felicidad de toda una ciudad. Podéis sentiros orgullosos, porque ayer hicisteis felices a muchas personas. Rey quiso dejar claro que este ascenso no es un hito aislado, sino la consecuencia de ocho años de trabajo conjunto entre club y ciudad, que se han convertido en un motor para la vida cotidiana de La Coruña.

También hizo referencia a las huellas del pasado, recordando la figura de Arsenio Iglesias y aquel espíritu competitivo que siempre acompañó al club en Valladolid y en otros escenarios, cuando se disputaban objetivos de gran trascendencia.

En este marco, intervino Juan Carlos Escotet, presidente del Real Club Deportivo, quien subrayó la importancia de mantener la estructura y la apuesta deportiva para sostener el rendimiento en la categoría más exigente.

Antonio Hidalgo, entrenador del primer equipo, valoró la entrega de jugadores y cuerpo técnico, y afirmó que el ascenso es un logro de todo el proyecto, no solo del once titular.

Diego Villares, capitán, dedicó palabras de agradecimiento a la afición y reconoció que la unión entre estadio, cesión de compromisos y apoyo institucional fue decisiva para afrontar los momentos difíciles de la temporada.

La alcaldesa recordó que en el camino hubo momentos de dificultad, pero siempre hubo un clamor compartido por ver al Deportivo en la élite. Afirmó que la ciudad ha sabido apoyar con responsabilidad y que la celebración de hoy no excluye la necesidad de seguir trabajando para consolidar el club en la máxima categoría.

Tras el acto, los jugadores bajaron a la calle para volver a saludar a la marea azul y blanca que se había concentrado en la plaza. El recibimiento, que combinó reconocimiento institucional y fervor popular, dejó en el ambiente una sensación de orgullo colectivo y una visión optimista sobre el futuro del Deportivo en La Coruña y su vínculo con la ciudad.

Este episodio cierra una etapa de reivindicación del deporte como motor social y económico en la ciudad gallega. La afición, que ya ha demostrado una fidelidad histórica, puede esperar que este ascenso sirva para ampliar las oportunidades de crecimiento del club, reforzar las categorías de base y proyectar a La Coruña como un referente posible de una casa del fútbol que conviva con la tradición y la modernidad.

En definitiva, un día de alegría compartida que, más allá de las cifras, dejó claro que cuando la ciudad se une alrededor de su equipo, el esfuerzo colectivo encuentra su recompensa en forma de gloria deportiva y cohesión social.