Un inmueble en estado ruinoso de la calle Damas, número 3, en A Coruña será adjudicado a un grupo de cuatro particulares representados por Jorge Vázquez Couto tras una puja forzosa dentro del Plan de Ruinas, con obligaciones de estabilizar la fachada y de presentar un proyecto de reforma en plazos determinados.

En A Coruña, Galicia, el primer edificio que formó parte del Plan de Ruinas puesto en marcha por el Gobierno de la alcaldesa Inés Rey contará próximamente con un nuevo propietario.

El inmueble, situado en la calle Damas, número 3, ha permanecido en estado ruinoso durante años y pasará a integrar un programa pionero en Galicia de pujas forzosas cuyo objetivo es rehabilitar el espacio urbano cuando la propiedad no actúa para conservarlo y garantizar la seguridad de la vía pública.

La Mesa de contratación se reunió hoy para fijar la puja ganadora y establecer las condiciones de la adjudicación. Se presentaron tres ofertas, con un precio de salida para la propiedad de 110.884 euros. Tras el análisis de las propuestas, la mesa propuso adjudicar el inmueble a cuatro particulares representados por Jorge Vázquez Couto, por tratarse de la oferta más alta, 141.321 euros. El ganador deberá formalizar la compra en los próximos días.

El Plan de Ruinas permite que el Ayuntamiento saque a subasta un inmueble cuando la propiedad no actúa sobre él. La cantidad recaudada en la venta será entregada al titular actual. Quien resulte adjudicatario deberá acometer de inmediato, tal como señalan los pliegos, obras de estabilización de la fachada. Además, desde la firma de la compra tendrá tres meses de plazo para presentar un proyecto de reforma para el edificio, y los pliegos establecen un plazo de nueve meses para que la nueva propiedad empiece las obras de rehabilitación.

Se trata de conseguir que la ciudad no tenga que padecer en sus calles la falta de responsabilidad de quien posee un inmueble y no realiza las actuaciones de mantenimiento y conservación obligatorias para garantizar la seguridad y la salubridad en la vía pública, indicó la alcaldesa, Inés Rey.

El Plan de Ruinas ya permitió que otros inmuebles en la calle Orzán cambiasen de manos en los últimos meses y que se presentaran proyectos para su restauración.

La voluntad del Ayuntamiento es seguir aplicando el sistema para evitar espacios degradados en la urbe y contribuir, asimismo, a aumentar la oferta de vivienda disponible.

A este mecanismo se suman antecedentes históricos de políticas municipales en Galicia y otras comunidades que persiguen dinamizar el patrimonio urbano mediante la recuperación de inmuebles vacíos, una estrategia que coincide con tendencias europeas de revitalización de barrios y de uso más eficiente del suelo urbano.