El Torino encajó su cuarta derrota consecutiva tras una derrota contundente ante Como 1907 en la fecha 22 de la Serie A, dejando al equipo en posiciones comprometidas y con dudas sobre el rendimiento colectivo y la confianza del vestuario.

El Torino atraviesa uno de los momentos más delicados de la presente temporada en la Serie A. Este sábado, el conjunto granate recibió un golpe durísimo en el Giuseppe Sinigaglia, donde Como 1907 lo destrozó por 6-0 en la vigésima segunda jornada.

El partido dejó a un Torino sin respuestas y encendió las alarmas sobre la continuidad de una racha negativa que ha ido explorando un descenso cada vez más cercano a la zona de peligro.

El equipo de Cesc Fàbregas saltó al césped con la intención de manejar la iniciativa, pero se encontró con un rival inspirado y un entramado defensivo que no logró sostener ninguna de las fases del encuentro.

A partir del pitido inicial, el local impuso un ritmo que el visitante no pudo igualar, y las amenazas de la ofensiva local se convirtieron en una avalancha de goles que selló el choque apenas se acercaba a la media hora de juego.

En las acciones iniciales del encuentro, Como 1907 dio muestras de su dominio. A los 8 minutos, Anastasios Douvikas abrió el marcador para el conjunto local, y apenas ocho minutos después, Martin Baturina amplió la ventaja para el Colo, dejando al Torino con una tarea casi imposible desde temprano.

El primer periodo fue una demostración de contundencia que dejó muy poco margen para la reacción de la visita, que parecía desbordada ante la rapidez de los ataques locales.

El escenario se complicó aún más cuando, al inicio de la segunda mitad, un hecho fortuito marcó el desarrollo del partido. A los 58 minutos, Guillermo Maripán protagonizó una acción en el área que terminó siendo interpretada como mano, y el árbitro señaló penal. Lucas Da Cunha no falló desde los doce pasos y convirtió el tercero para el Como, un golpe anímico que terminó por desmoronar cualquier atisbo de remontada del Torino.

A partir de ese momento, la goleada se convirtió en una versión ampliada de la prueba de carácter para los granates. Douvikas sumó su doblete a los 66 minutos, y poco después, Nicolas-Gerrit Kühn (70’) y Maxence Caqueret (76’) cerraron una historia que quedará en la memoria de esta jornada traumática para el Torino.

Con este resultado, el Torino quedó en la posición 14 de la tabla con 23 puntos, apenas seis unidades por encima del Lecce, equipo que ahora marca la línea de descenso y que aún debe disputar su partido de la fecha, por lo que la distancia podría acortarse en las próximas jornadas.

El próximo desafío para el conjunto granate será precisamente ante Lecce, el 1 de febrero, en un choque que promete ser clave para evitar que la crisis deportiva se convierta en una amenaza real de descenso en la Serie A.

El Torino, club con una historia de glorias y altibajos en el fútbol italiano, continúa buscando una recuperación que les permita abandonar las posiciones incómodas de la clasificación.

Históricamente, el equipo ha sido reconocido por su tradición y por el emblemático Grandi Torino, una referencia que contrasta con la actual irregularidad.

Aunque aún hay tiempo para revertir la situación, la realidad es que este triunfo del Como 1907 coloca al conjunto granate ante un desafío inmediato: encontrar respuestas en lo organizativo y en lo anímico para volver a competir con una estructura más sólida.

Supuestamente, el vestuario podría estar dividido entre veteranos y jóvenes promesas, lo que alimenta la incertidumbre en torno al equipo y podría complicar la convivencia necesaria para lograr una reacción sostenida en la segunda parte de la temporada.

En ese marco, la dirección técnica y la dirección deportiva tienen la tarea de recomponer al grupo, ajustar los principios de juego y asegurar que el plantel recupere la confianza para afrontar los próximos duelos con una actitud más compacta y decidida.

En resumen, esta derrota no solo suma tres puntos para el Como 1907, sino que también activa una señal de alerta para el Torino: la necesidad de sumar resultados pronto para evitar que la crisis se extienda y ponga en riesgo su continuidad en la élite del fútbol italiano.

El camino hacia la recuperación pasa inevitablemente por cambios tácticos, mayor contundencia defensiva y una revalorización del compromiso colectivo que permita al equipo volver a competir con consistencia.