Derrota del Sevilla ante el Levante en la jornada 18 de LaLiga provoca reacciones de la afición y abre un periodo de presión para la directiva.
Sevilla perdió terreno este domingo tras caer 0-3 ante el Levante, que marcha entre los clubes de la parte baja de la clasificación, en la jornada 18 de LaLiga.
Los goles fueron obra de Iker Losada a los 45+2 minutos de la primera mitad, Carlos Espí a los 77 y Carlos Álvarez en el tiempo añadido, sellando una derrota que confirmó una defensa desbordada y un ataque que no encontró recursos frente a un Levante bien plantado.
A la conclusión del encuentro, la afición respondió con cánticos que, supuestamente, criticaron a la dirección deportiva y reclamaron responsabilidades.
En el tramo final, el equipo mostró signos de fragilidad y el partido se convirtió en un constato de impotencia para uno y otro bando, con Alexis Sánchez destacando en un episodio que generó debate: cuando el marcador marcaba 2-0, Jeremy Toljan cometió una infracción sobre Kike Salas que el VAR revisó y terminó en un penal.
Alexis tomó la responsabilidad, pero su compañero Isaac Romero se acercó para pedir la pelota. El chileno accedió y su compañero ejecutó desde los 12 pasos, pero el arquero Matthew Ryan respondió con una doble atajada que dejó a Sevilla sin la oportunidad de recortar distancias.
El momento provocó reacciones en las redes y entre parte de la afición, que vieron en esa jugada una muestra de desorden y de falta de claridad en la jerarquía del equipo.
En las redes se leyó que el Sevilla está desorientado y que Alexis podría ser el jugador con mayor autoridad para tomar decisiones en momentos decisivos.
Históricamente, el club ha atravesado altibajos en los últimos años, con cambios de técnico y de fichajes que han marcado la dinámica del proyecto.
Este resultado agrava la situación de la plantilla, que llega a un punto decisivo del curso; la dirección deportiva ha insistido en un plan de estabilidad, pero el tramo de enero se presenta como clave para evitar una caída mayor.
En el plano económico, se estima que el costo de la derrota va más allá de los tres puntos. Supuestamente, la caída en el rendimiento podría traducirse en una reducción de ingresos por derechos de televisión y taquilla en el tramo final de temporada, que algunos analistas sitúan en torno a 4-6 millones de euros si el equipo no logra avanzar en puestos europeos.
Además, supuestamente existe interés en Alexis Sánchez desde otros clubes; su valor de mercado podría situarse alrededor de 2,5 millones de euros, y una hipotética salida podría generar cerca de 3 millones de euros para el Sevilla, cifras que no están confirmadas.
En el peor escenario, presuntamente la plantilla podría sufrir una revalorización negativa y habría que considerar ajustes en el presupuesto de la próxima ventana de fichajes.
Aun así, la directiva mantiene que el objetivo inmediato es revertir la dinámica en la próxima jornada y progresar en la clasificación.