La portera Sabrina D’Angelo regresa a su país y se incorpora a AFC Toronto en la NSL, una movida que promete cambiar el panorama del fútbol femenino canadiense y darle vida a la liga doméstica.

La guardameta Sabrina D’Angelo, nacida en Welland, Ontario, regresa a casa para sumarse a AFC Toronto y aportar a la recién nacida Northern Super League, la NSL.

La jugadora internacional canadiense ha firmado un precontrato con el club de Toronto y podrá debutar una vez que abra la ventana de traspasos, prevista para el 20 de julio.

Este movimiento representa no solo un retorno personal, sino una señal de la evolución del fútbol femenino en Canadá y del empuje de una liga que busca afianzarse con talento de alto nivel.

A lo largo de su carrera, D’Angelo ha vivido la mayor parte de su trayectoria en el extranjero. En la NCAA defendió la portería de las South Carolina Gamecocks, y luego fue elegida por Western New York Flash, equipo con el que se coronó MVP de la final de la NWSL en 2016.

Tras el cambio de nombre del club, su vestimenta pasó a ser la de North Carolina Courage. Su ruta la llevó a Europa, donde sumó cuatro años en Vittsjö GIK, Suecia, y posteriormente dos etapas en la Women’s Super League de Inglaterra, con Arsenal y, luego, Aston Villa.

La decisión de regresar a Canadá no sorprendió a nadie que sigue de cerca su trayectoria. En una conversación con CBC, la portera explicó que volver a casa era el momento adecuado y que la cercanía a su familia pesó de forma determinante.

Sus padres, Gerry y Bonnie, y su prometido, Brandon Cercone, viven en Welland, y la idea de verla jugar en Toronto ante su gente le produce una emoción especial.

D’Angelo destacó que, a lo largo de su carrera, ha contado con el respaldo de su familia para viajar a ver sus partidos, y ahora poder disfrutar de su juego desde las gradas de un estadio de su ciudad natal es algo que valorará con intensidad.

El proyecto deportivo de AFC Toronto también jugó un papel crucial. Billy Wilson, director deportivo del club, afirmó que la llegada de una portera de su nivel y experiencia eleva las expectativas y aporta liderazgo para mejorar la estructura defensiva y las opciones de juego desde atrás.

Para D’Angelo, sumarse a un club con una visión clara de crecimiento y de dejar un legado en el fútbol canadiense fue decisivo. Ella ha destacado que forma parte de un proyecto que no solo quiere ganar títulos, sino construir una cultura ganadora y dejar huella en la NSL.

La meta a corto plazo de D’Angelo y AFC Toronto es competir por el campeonato de la presente temporada. A medio plazo, la guardameta ve su papel como fundamental para ayudar a Canadá a clasificarse para la Copa Mundial femenina de 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, además de contribuir al desarrollo de jugadoras jóvenes dentro del club.

Con su experiencia internacional y su carácter de líder, su llegada busca impulsar a AFC Toronto para convertir la NSL en una liga más atractiva y competitiva.

La llegada de D’Angelo llega en un momento clave para el fútbol femenino en Canadá. La NSL nació con la idea de ofrecer una liga doméstica sólida que permita a las canadienses competir al más alto nivel sin salir del país, y este fichaje envía un mensaje potente: la NSL ya es una realidad que puede atraer talento internacional y convertirse en un motor de crecimiento para el fútbol femenino nacional.

Con la experiencia de D’Angelo, AFC Toronto espera fortalecer la defensa, elevar el nivel general del equipo y, sobre todo, inspirar a las jóvenes que sueñan con convertirse en profesionales en Canadá.