La selección femenina de Canadá recupera a tres de sus piezas clave para un encuentro de preparación en Costa Rica, en medio de su calendario de clasificación para la CONCACAF W Championship y los grandes objetivos de 2027 y 2028.
La selección femenina de Canadá toma impulso de cara a una ventana de compromisos importantes y lo hace con apuestas potentes tras el final de un periodo marcado por lesiones.
Jordyn Huitema, del Chicago Red Stars, vuelve a la concentración después de haber lidiado con molestias en abril. A su lado regresan dos habituales de la defensa: Shelina Zadorsky, que juega en West Ham United, y Gabrielle Carle, defensa del Washington Spirit. Los tres forman parte de una lista de 26 jugadoras anunciada por el entrenador Casey Stoney para el próximo campamento de entrenamiento.
La convocatoria también incluye a Elisabeth Tse, defensora del Washington Spirit, y Jordyn Listro, centrocampista que viste de Tampa Bay Sun y que regresa al equipo por primera vez desde 2021.
Este grupo empezará a congregarse en San José, Costa Rica, este domingo para iniciar un periodo de preparación que tendrá como primer rival a la selección anfitriona, Costa Rica, en Cartago el 9 de junio.
La preparación es clave porque Canadá se está moviendo hacia el CONCACAF W Championship, que se disputará en noviembre y servirá como clasificatorio tanto para el Mundial 2027 en Brasil como para los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles.
Según Stoney, este es otro paso para subir el listón cada vez que el equipo se reúne: “Esta convocatoria nos da una buena mezcla y es una oportunidad para que las jugadoras muestren dónde están”.
A nivel histórico, Canadá ha sido una de las potencias de la CONCACAF y del fútbol femenino mundial, con una trayectoria que ha dejado hitos y legados duraderos.
En este contexto, Christine Sinclair se erige como una de las figuras más influyentes de la historia del fútbol canadiense: su liderazgo, su constancia y su capacidad goleadora han inspirado a generaciones y han marcado un antes y un después para la selección nacional.
Sin entrar en detalles de fichas y logros individuales, basta recordar que Sinclair ha sido parte fundamental del crecimiento del programa y un faro de referencia para las jugadoras que hoy forman parte de este equipo.
El calendario de Canadá en estos meses próximos no es menor: la federación busca mantener la competitividad y la cohesión del grupo, al tiempo que afina estrategias para afrontar la evaluación de talento y la rotación de jugadores ante varios escenarios competitivos.
Además, el retorno de Huitema, Zadorsky y Carle ofrece un nuevo impulso al ataque y la defensa, áreas que siempre están bajo observación cuando se trata de clasificaciones tan exigentes como las que se aproximan.
Desde la llegada de Stoney al mando, la selección ha trabajado para equilibrar juventud y experiencia, algo que se ha visto reflejado en la decisión de incluir a Tse y Listro junto a nombres ya consolidados.
El objetivo es claro: consolidar una plantilla que pueda competir al máximo nivel en América y, a la vez, demostrar que Canadá sigue siendo un referente en el fútbol femenino global.
Si todo sale como se espera, este campamento en Costa Rica no solo será una puesta a punto para junio, sino una muestra de la dirección estratégica que la selección quiere mantener de cara al cierre del año y a los objetivos de 2027 y 2028.