Williams Alarcón disputó apenas 45 minutos ante Boca Juniors, fue cambiado y las redes sociales se llenaron de comentarios, mientras Estudiantes de La Plata tomó la iniciativa en la segunda fecha de la Liga Profesional.

En la segunda fecha de la Liga Profesional de Argentina, Estudiantes de La Plata recibió a Boca Juniors en un partido que dejó claro que Williams Alarcón llega a este tramo de la temporada con altibajos.

El chileno, titular junto a Leandro Paredes y Tomás Belmonte, apenas logró encontrar el ritmo del encuentro y, después de 45 minutos, el mediocampista fue cambiado por Ander Herrera al inicio del complemento.

Según la lectura de los protagonistas en la cancha, la actuación de Alarcón no terminó de cuajar y terminó marcando un capítulo más de las dudas que rodean al mediocampo xeneize en estas primeras jornadas.

Desde el pitazo inicial, el encuentro mostró un dibujo con Estudiantes adelantándose en el marcador; Santiago Núñez abrió el marcador a los 27 minutos y Leandro González Pirez amplió a los 38.

Boca sufrió en la distribución y encontró poco juego asociado en el centro del campo, lo que terminó cargando de críticas a Alarcón, acusado de perder la reactividad necesaria para sostener el ritmo de un duelo tan exigente.

El cuadro albirrojo se adelantó gracias a esas dos anotaciones y, a partir de entonces, Boca buscó respuestas que no llegaron con la fluidez deseada.

A la reanudación, Alarcón fue sustituido por Ander Herrera. La salida provocó una ola de comentarios entre los hinchas en redes sociales, con mensajes que cuestionaron su rendimiento y su lugar en el once titular.

Supuestamente, la decisión de cambios respondió a una lectura táctica destinada a elevar la intensidad del equipo en el medio, aunque la reacción de la afición fue mixta y muy vocal, con voces que piden soluciones claras para la elaboración de juego.

Las redes no tardaron en convertirse en un altavoz. En Twitter circularon mensajes buscando explicaciones y, en paralelo, críticas directas a la actuación de Alarcón. Supuestamente, algunos usuarios llegaron a plantear que la salida del chileno sería un síntoma de un tramo en el que Boca debe reajustar piezas para competir con más consistencia en la mitad de la cancha.

Otros, más moderados, destacaron que el encuentro expuso la necesidad de apoyo para Paredes y Belmonte en esa zona.

Presuntamente, este choque podría servir como un punto de inflexión para la titularidad de Alarcón, quien ha sido objeto de debate entre la afición.

En lo que respecta al contexto económico y de valoración, se comenta que existen rumores sobre el costo de entradas para este tipo de encuentros en el estadio, que se sitúa en torno a €25 de promedio, dato que, si bien no es oficial, circula entre aficionados y analistas como referencia de la magnitud del choque y el interés de la gente.

Supuestamente, el valor de mercado de Williams Alarcón podría situarse en torno a los €4 millones, mientras que en el ámbito de posibles movimientos europeos se ha especulado con cifras que, según varias fuentes, podrían oscilar entre €5 y €6 millones si surgiera un interés concreto.

Históricamente, Boca Juniors y Estudiantes de La Plata protagonizan una de las rivalidades más arraigadas del fútbol argentino, con Boca liderando en títulos y presencia continental en las últimas décadas, y Estudiantes buscando consolidar procesos que les permitan encontrar más regularidad en el campeonato local.

Este contexto ayuda a entender la magnitud de la presión en mitad de cancha y por qué un rendimiento discreto de un jugador puede generar un temblor en la confianza del equipo.

Supuestamente, la actualidad de ambos clubes refleja un momento de transición en el que cada partido sirve tanto para confirmar virtudes como para señalar áreas de mejora.

En resumen, el encuentro dejó a Alarcón fuera de ritmo y a Boca con la tarea pendiente de reforzar el medio, mientras en las redes sociales la conversación giró en torno a si este equipo está a tiempo de corregir el rumbo para las próximas jornadas.

Aun así, el fútbol argentino continúa entregando capítulos en los que cada detalle, incluso una sustitución al descanso, puede marcar el pulso del proyecto de un equipo para toda la temporada.