En la primera jornada del Grupo D de la Copa Sudamericana, Torque venció 1-0 a Gremio, sorprendiendo a mitad de ruta y dejando abierta la lucha en el grupo. Este artículo repasa los protagonistas, los antecedentes de los jugadores ligados a Chile y lo que puede venir para ambos equipos.

En la apertura del Grupo D de la Copa Sudamericana, Torque de Uruguay dio la gran sorpresa al vencer 1-0 a Gremio, uno de los clubes más grandes de Brasil y de la historia del fútbol sudamericano.

El marcador quedó corto, pero la impresión fue contundente: el equipo uruguayo mostró oficio, compromiso y una idea clara para competir ante un rival de nombre.

El once de Torque tuvo cuatro jugadores que, para los aficionados chilenos, son viejos conocidos: Franco Torgnascioli en el arco; Gary Kagelmacher en defensa; Gonzalo Montes en el mediocampo; y Salomón Rodríguez en la delantera.

Torgnascioli, que a mediados de 2025 dejó Unión Española tras un acuerdo entre ambas partes, volvió a lucir con confianza bajo los tres palos. Kagelmacher, llegado a Universidad Católica como refuerzo, pasó por el club de la franja sin lograr la renovación tras dos años y medio de irregular rendimiento.

Montes, mediocampista uruguayo, llegó a Universidad de Chile con el entrenador Gustavo Álvarez en el banco; después de seis meses en azul, fue cedido a Torque.

Salomón Rodríguez, delantero que dejó Colo Colo tras una campaña para el olvido, encontró en Torque un rendimiento que le ha permitido sumar minutos y mostrar destreza.

Del otro lado, Gremio alineó a nombres de peso para la competición: Martin Braithwaite, ex Barcelona, y Arthur Melo, con pasado en clubes grandes europeos, intentaron desequilibrar el partido.

En defensa apareció también Fabián Balbuena, paraguayo que defendió al West Ham de Inglaterra y que aporta experiencia a la zaga. Aun así, la producción ofensiva de los brasileños no fue suficiente para evitar la derrota.

El resultado de la noche tiene varias lecturas: primero, que Torque no solo pelea, sino que puede imponerse a rivales de renombre cuando está bien organizado; segundo, que la Copa Sudamericana puede deparar sorpresas incluso en rondas iniciales.

Y tercero, que la diversidad de trayectorias de los jugadores que han pasado por Chile demuestra cómo el fútbol regional se interconecta: chicos que brillaron en la liga local pueden dar un salto en el extranjero, y jugadores veteranos pueden aportar mucho fuera de sus contextos habituales.

Históricamente, Gremio es un club con una rica historia en Libertadores, con títulos en 1983, 1995 y 2017, y con un palmarés que impone respeto en el fútbol brasileño.

Torque, por su parte, busca consolidarse como una opción seria en Uruguay y volver a atraer miradas en torneos internacionales; la presencia de jugadores con pasado chileno también agrega un componente de experiencia y conocimiento del juego en la región.

El Grupo D queda, entonces, con un inicio interesante: un Torque ambicioso y un Gremio herido por un revés que podría marcar el ritmo de la fase de grupos.