Un episodio de alta tensión en el complejo de Alianza Lima coincide con una denuncia de abuso sexual que involucra a tres futbolistas, mientras el club toma medidas disciplinarias y la investigación avanza.

Una mañana de alta tensión se vivió en el complejo deportivo de Alianza Lima cuando un grupo de hinchas irrumpió en pleno entrenamiento del primer equipo, en medio de un escándalo judicial que involucra a tres jugadores por una denuncia de abuso sexual.

El episodio, que generó un fuerte malestar entre la afición y el staff técnico, coincidió con la divulgación de información sobre un proceso que, presuntamente, podría tener derivaciones a nivel internacional.

De acuerdo a lo informado por La República, los aficionados lograron abrirse paso en el Estadio Alejandro Villanueva, conocido popularmente como Matute, forzando accesos y dirigiéndose de forma directa a jugadores y a los miembros del cuerpo técnico que se encontraban en el lugar.

Las imágenes que circularon en redes mostraron a varios barristas aproximándose a la cancha y sosteniendo un intercambio tenso con el plantel profesional, en un intento por exigir explicaciones y medidas contra los implicados.

Durante la escena, algunos aficionados habrían descendido a la cancha con la intención de confrontar a los presuntos responsables, lo que desató un desorden notable en Matute.

Por lo menos 50 barristas habrían ingresado por la puerta principal para dialogar con la dirigencia y evaluar la expulsión de los tres involucrados, según los reportes de la cobertura periodística citada.

Según información difundida por periodistas cercanos al caso, la situación habría escalado a encuentros físicos que afectaron a varios integrantes del equipo y del cuerpo técnico, entre ellos figuras conocidas del club.

En este punto, se debe señalar que las descripciones de los hechos provienen de fuentes periodísticas y, supuestamente, podrían variar a medida que avancen las investigaciones; por ello, algunos detalles podrían no haber sido verificados de forma concluyente.

La denuncia que originó el escándalo: la controversia nace a partir de una reclamación presentada en Argentina por una mujer de 22 años, quien presuntamente acusa a tres futbolistas de abuso sexual con acceso carnal, por hechos que, supuestamente, habrían ocurrido en Montevideo, Uruguay, durante la estadía de Alianza Lima en la llamada Serie Río de la Plata 2026.

Según el relato judicial difundido por A24, el supuesto episodio habría tenido lugar en el hotel Hyatt Centric, donde el plantel blanquiazul se hospedaba durante esa gira.

La denunciante explicó que no realizó la acusación en Uruguay debido al estado de shock y al temor por encontrarse en un país extranjero.

Tras regresar a Argentina, la mujer habría acudido a centros médicos en San Isidro y al Hospital Muñiz, donde se realizaron exámenes de rigor y se entregó la vestimenta utilizada durante aquella noche para peritajes.

La causa se encuentra radicada en un juzgado criminal y correccional argentino, y se espera que se solicite cooperación judicial internacional para avanzar en la investigación, dada la posibilidad de que los hechos se hubieran producido fuera del territorio argentino.

La postura oficial de Alianza Lima: el club emitió un comunicado en el que informa la separación indefinida de los tres jugadores involucrados y el inicio de un procedimiento disciplinario interno.

“El club manifiesta su absoluta disposición para colaborar con las autoridades mientras se realizan las investigaciones correspondientes”, se señaló, reiterando el compromiso con “el respeto, la disciplina y la integridad” institucional.

Históricamente, Alianza Lima ha sido una institución que convive con una afición apasionada y con procesos disciplinarios cuando corresponde; la historia reciente del fútbol peruano ha mostrado la necesidad de sistemas de gestión que preserven la integridad deportiva en medio de situaciones complejas.

En este texto no se reportaron precios de entradas o de servicios para convertir a euros; por ello, no se efectúa conversión monetaria en la narrativa.

En resumen, el incidente en Matute fue un capítulo de alta tensión que se sumó al marco de la denuncia en curso. A medida que la investigación avance y se consoliden las pruebas, es probable que aparezcan nuevos detalles y versiones sobre lo ocurrido, además de posibles reacciones institucionales por parte del club y del entorno deportivo.

Supuestamente, la situación podría impactar no solo a la plantilla, sino también a la gestión deportiva y a las políticas de seguridad del estadio en futuras convocatorias.

Presuntamente, el club seguirá colaborando con las autoridades y mantendrá informada a su hinchada sobre cualquier desarrollo relevante.