El Ayuntamiento de Donostia aprueba un Protocolo General de Actuación con el Gobierno Vasco para activar diez ámbitos urbanísticos y sumar 5.095 viviendas protegidas y alojamientos dotacionales, acelerando trámites con instrumentos de la Ley de Medidas Urgentes.

En Euskadi, el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha celebrado hoy el visto bueno del Protocolo General de Actuación suscrito entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de San Sebastián para impulsar más de 5.000 viviendas protegidas y alojamientos dotacionales en diez ámbitos urbanísticos de la ciudad.

La aprobación municipal representa un nuevo paso en una negociación que ya venía de antes, y que fue respaldada por el propio Consejo de Gobierno el 12 de mayo.

El acuerdo prevé la futura cesión de suelos municipales para la construcción de 5.095 viviendas protegidas y alojamientos destinados, principalmente, al alquiler asequible. Itxaso dejó claro que, aunque el protocolo es una buena señal, la clave está en convertir ese compromiso en realidades sobre el terreno cuanto antes: transformar parcelas en suelos finalistas y proceder a su cesión oficial para poder empezar con las obras.

“Llevamos persiguiendo este objetivo desde el inicio de la legislatura y las negociaciones arrancaron hace más de dos años, cuando Eneko Goia era alcalde”, subrayó el consejero, quien añadió que la aprobación de este protocolo demuestra una voluntad política clara de ampliar el parque público de vivienda en Donostia.

Aun así, recordó que el acuerdo no implica la cesión efectiva de las parcelas de inmediato: se trata de un marco de trabajo que debe traducirse en trámites urbanísticos y en convenios de cesión que permitan iniciar las promociones.

Itxaso invitó al Ayuntamiento de Donostia a aprovechar las herramientas urbanísticas introducidas recientemente por la Ley de Medidas Urgentes en materia de vivienda.

Con estas herramientas, dijo, se pueden acortar plazos y facilitar el desarrollo de los ámbitos previstos. “El Ayuntamiento dispone hoy de instrumentos extraordinarios para acelerar la transformación urbanística de estos suelos. Queremos que Donostia siga el camino que ya recorren municipios como Errenteria, Portugalete, Barakaldo, Andoain o Barrika, usando procedimientos abreviados para poner suelo en carga cuanto antes”.

El consejero enfatizó que Donostia está hoy entre los focos de la crisis habitacional en Euskadi y que, por tanto, es prioritario avanzar con rapidez en la generación de vivienda asequible.

“Donostia es una prioridad para el Gobierno Vasco porque es de los epicentros de las dificultades de acceso a la vivienda. Lo que necesitamos ahora es que esta aprobación se traduzca en actuaciones concretas: primero, en tramitaciones urbanísticas que conviertan estos ámbitos en suelos finalistas; y segundo, en convenios efectivos de cesión para que podamos comenzar a promover vivienda protegida”, indicó.

Durante su intervención, Itxaso recordó que ya se han puesto en marcha promociones residenciales cuando existen parcelas urbanísticamente preparadas.

Citó el caso de Ciudad Jardín, donde las obras podrían empezar en los próximos días tras completar los trámites, o el de Riberas de Loiola, donde el Gobierno Vasco lanzó el concurso de obra de los alojamientos dotacionales apenas tres meses después de recibir la parcela municipal.

“Cuando disponemos de suelo finalista actuamos con rapidez y lo hemos demostrado. Nuestro compromiso con la ciudad está fuera de toda duda y queremos seguir ampliando la oferta pública de vivienda en el menor tiempo posible”, concluyó.

El protocolo contempla la movilización de diez ámbitos urbanísticos municipales con capacidad para albergar un total estimado de 5.095 viviendas protegidas y alojamientos dotacionales. Entre los desarrollos de corto y medio plazo destacan Txomin Enea II, Antzita, Jolastokieta, Campos Eliseos, Apostolado y Rodil, que suman un recorrido de alrededor de un millar de viviendas.

A ellos se suman actuaciones de mayor alcance como Auditz Akular, Cuarteles de Loiola, Playa de Vías de Easo-Amara o Sarrueta, que concentran buena parte del potencial residencial y elevan el total previsto por encima de las 5.000 unidades.

El modelo acordado es claro: cesión gratuita de parcelas municipales para la construcción de vivienda protegida y alojamientos dotacionales para alquiler, y que después sea el Gobierno Vasco quien asuma la promoción, la construcción y la gestión de las viviendas.

Itxaso insistió en que la aprobación del protocolo es una noticia positiva y de larga espera, pero advirtió de que el éxito dependerá de la capacidad de convertir los compromisos recogidos en actuaciones reales.

“Damos por buena la voluntad política expresada por el Ayuntamiento y agradecemos el paso dado hoy. Pero la voluntad, por sí sola, no basta. Ahora hace falta gestión, acelerar los procedimientos urbanísticos y materializar las cesiones. Solo así podremos convertir este acuerdo en miles de viviendas protegidas para las familias y jóvenes donostiarras”, concluyó.