Análisis de la implementación de la normativa de vivienda en Euskadi: más ayudas, cambios en Gaztelagun y Bizigune, y su impacto en la emancipación de la juventud.

En Euskadi, la nueva normativa que entró en vigor el 11 de mayo está marcando un antes y un después para quienes buscan una vivienda en alquiler. En las tres primeras semanas desde su puesta en marcha se han registrado 526 solicitudes de ayuda al alquiler, frente a 258 en el mismo periodo de 2025.

La ayuda media se sitúa en 273 euros al mes, cubriendo aproximadamente el 52,1% del coste del alquiler de las personas perceptoras. Este salto en la demanda ha ido acompañado de mejoras en los programas Gaztelagun y Bizigune, pensadas para adaptar las ayudas a la realidad del mercado y facilitar la emancipación de las personas jóvenes.

El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, explicó durante una entrevista en Ganbara de Radio Euskadi que la reacción de las personas jóvenes ha sido casi inmediata.

“Cuando ajustamos las ayudas a la realidad del mercado y ampliamos las posibilidades de acceso, las personas jóvenes responden porque encuentran una herramienta útil para emanciparse y desarrollar su proyecto de vida”.

También subrayó que el llamado escudo social del Decreto de Medidas Urgentes ya está desplegado y dando resultados. Las mejoras estaban pensadas precisamente para actualizar umbrales y adaptar los programas a los precios actuales del alquiler, que venían marcando una subida sostenida.

La evolución semanal de las solicitudes confirma esta tendencia. En la primera semana de vigencia del decreto se registraron 178 solicitudes, un 74% más que la semana anterior. En la segunda alcanzaron 200 solicitudes, con un crecimiento adicional del 29%, y en la tercera se situaron en 148, manteniéndose muy por encima de los niveles previos a la reforma.

Si comparamos con 2025, la primera semana de aplicación del decreto ya supera esas cifras en un 107% (178 frente a 86) y la segunda semana, un 117% (200 frente a 92).

En mayo de 2026, el total de solicitudes fue de 650, lo que sitúa el mes como el segundo mejor mayo desde la creación de Gaztelagun en 2019, solo por detrás de mayo de 2022.

Más allá de los números, las mejoras buscan ampliar el abanico de ayudas y hacerla más realista para quienes viven en zonas con precios elevados.

Las rentas máximas subvencionables se han incrementado hasta 900 euros mensuales en Bilbao, Donostia/San Sebastián y Vitoria-Gasteiz; 800 euros en las áreas metropolitanas de Bilbao y Donostia y en municipios de más de 10.000 habitantes; y 750 euros en el resto de Euskadi. Además, en municipios declarados zona tensionada, estos topes pueden alcanzar hasta el 95% del precio medio de alquiler recogido en la Estadística del Mercado de Alquiler (EMAL).

También se han ampliado los ingresos máximos para acceder al programa: 30.000 euros anuales para solicitudes individuales, 36.764 euros para unidades convivenciales de dos personas y 39.184 euros para familias numerosas.

Una novedad importante es que Gaztelagun ya reconoce como subvencionables alquileres de habitaciones y subarriendos, y pueden existir hasta dos ayudas por vivienda compartida si cada unidad convivencial tiene su propio contrato.

Estas modificaciones están pensadas para flexibilizar el acceso y facilitar que más jóvenes puedan emanciparse sin perder de vista la realidad del mercado.

Otra consecuencia relevante es que se ha notado un aumento de las consultas a través de la web y de las gestiones directas sin necesidad de consultas previas.

Itxaso señaló que, tras la entrada en vigor del decreto, el volumen de llamadas y correos gestionados por Alokabide no ha experimentado un incremento desproporcionado; al contrario, en las semanas posteriores se han mantenido entre 70 y 87 consultas diarias, lo que, según el consejero, indica que la información sobre las mejoras está llegando con claridad a las personas que podrían beneficiarse y que buscan respuestas a través de los canales digitales.

Gaztelagun, que se ha consolidado como una de las herramientas principales de apoyo a la emancipación juvenil en Euskadi, acumula cifras relevantes.

Actualmente cuenta con 7.679 perceptores activos y, en 2026, 9.106 jóvenes recibieron apoyo económico. Desde su inicio, 17.326 personas se han beneficiado de estas ayudas. La inversión acumulada supera los 96,2 millones de euros y, solo en el presente año, se han abonado 10,6 millones, después de que en 2025 se destinara más de 25,6 millones y en 2024, 23,3 millones.

Los datos también muestran que la renta media de alquiler de los beneficiarios es de 524 euros mensuales y que los ingresos medios declarados alcanzan 12.437 euros al año. Esto implica que, sin ayudas públicas, el alquiler absorbería de media el 50,6% de sus ingresos; con Gaztelagun, la ayuda media asciende a 273 euros y cubre aproximadamente el 52,1% del coste del alquiler.

A nivel territorial, Bizkaia concentra actualmente 4.071 perceptores activos, seguida de Gipuzkoa con 2.191 y Álava con 1.417. La ayuda media oscila entre 267 y 276 euros mensuales en estos tres territorios, lo que refuerza la idea de que las políticas públicas de vivienda dirigidas a la juventud deben continuarse y fortalecerse para evitar que el precio del alquiler siga siendo un freno a la emancipación.

“Nuestro objetivo es ampliar oportunidades y reducir las barreras económicas que enfrentan miles de jóvenes vascos”, insistió Itxaso.

En paralelo, Bizigune también empieza a percibir los efectos de las nuevas medidas. El Decreto de Medidas Urgentes elevó el límite máximo de ingresos para acceder a Bizigune y aumentó el porcentaje del valor de mercado que se paga a los propietarios que ceden sus viviendas, con un tope general de 700 euros mensuales.

En zonas tensionadas, la compensación puede llegar al 95% del precio medio de la EMAL. En Donostia/San Sebastián, estas novedades han permitido superar por primera vez la barrera de los 1.000 euros mensuales de canon, situándolo en 1.008 euros para una vivienda incluida en el programa, frente al anterior tope de 675 euros.

Aunque es pronto para medir el impacto completo de estas modificaciones, ya se observan señales positivas. Los propietarios muestran más interés por las nuevas condiciones y, sobre todo, hay renovaciones de contratos por parte de quienes estaban a punto de expirar los acuerdos de cesión; muchos optan por continuar en Bizigune gracias a la mejora sustancial de los cánones aprobada por el Gobierno Vasco.

En suma, la combinación de Gaztelagun y Bizigune, junto con el Decreto, apunta a ampliar la oferta de vivienda protegida para jóvenes y a facilitar su acceso, con datos que ya apuntan a un comportamiento más dinámico que el observado antes de la reforma.